Epidemiología y Control de las Enfermedades Producidas por Viroides en Cítricos

Cristiane de Jesus Barbosa, Embrapa Mandioca e Fruticultura Tropical, Doctorado, Brasil, [email protected]

Los viroides son patógenos de dos enfermedades importantes de los cítricos: la exocortis y la xiloporosis

Los viroides de los cítricos

Los cítricos son huéspedes naturales de viroides: viroide de la exocortis de los cítricos (Citrus exocortis viroid, CEVd); viróide de la hoja curvada de los cítricos (Citrus bent leaf viroid, CBLVd, variantes CVd-Ia e CVd-Ib), viroide III de los cítricos (Citrus III viroid, CVd-III); viroide del nanismo del lúpulo (Hop stunt viroid, HSVd, variantes CVd-IIa, CVd-IIb e CVd-IIc); viroide IV de los cítricos (Citrus IV viroid, CVd-IV) e o Citrus original sample, CVd-OS. Solamente el CEVd y ciertas variantes del HSVd generan síntomas específicos en las especies sensibles y han sido confirmados como los agentes causales de la exocortis y la cachexia de los cítricos, respectivamente

Transmisión y epidemiología

Los viroides de los cítricos se transmiten fácilmente mediante la propagación de material vegetal infectado y mecánicamente por instrumentos de corte. La transmisión por yemas infectadas es el principal método de dispersión de estos patógenos. De hecho, el intercambio internacional de material propagativo de cítricos es el responsable por la presencia de estos patógenos en diferentes zonas de cultivo en el mundo.

El uso rutinario de pruebas específicas de indexación asociado a programas de certificación, ha proporcionado información adicional sobre la ocurrencia de las diferentes especies de viroides en el mundo. Ello ha permitido constatar que en todos los países en los que existen cultivos comerciales de cítricos, éstos son portadores de viroides, a no ser que se haya producido y/o distribuido material vegetal procedente de un programa de saneamiento. La información disponible en la actualidad indica que el HSVd y el CDVd ocurren frecuentemente y generalmente como mezclas. El CBLVd se encuentra distribuido en menor frecuencia y el CVd-IV es raro, mientras que el CEVd se encuentra en una frecuencia intermedia.

La transmisión mecánica por herramientas de corte del agente de la exocortis se reportó ya antes de que se identificara el CEVd como su agente causal y posteriormente se demostró también para cachexia. En la actualidad se sabe que, además del CEVd y el HSVd, los demás viroides pueden también transmitirse mecánicamente. La transmisión puede ocurrir en vivero o en plantaciones comerciales y su eficacia varía con la especie o variedad implicados, además del tipo de corte efectuado. En California se observó un incremento paulatino, de hasta el 64%, de la incidencia de exocortis en plantaciones de limonero Eureka y Lisbon inicialmente sanos y establecidos en diferentes patrones. En España, los estudios de campo con plantas de limonero Verna, Clementino de Nules y naranjo Navelina inoculadas por los cuatro viroides (CEVd, CBLVd, HSVd y CVd-III) mostraron que estos se transmitieran mecánicamente para plantas no inoculadas en las tres variedades estudiadas. Así, 21% de los limonero, 4% de los clementinos y 10% de los naranjos Navelino inicialmente sanas estaban infectadas por viroides, tras 14 años de la implantación del ensayo. La alta incidencia de exocortis observada en variedades de naranjo dulce en Venezuela, en la región de los valles de Carabobo-Yaracuy, sugieren que este tipo de transmisión puede ser importante en estas condiciones.

La molécula de los viroides es muy resistente a la degradación por calor y por otros agentes químicos comúnmente utilizados para inactivar virus. Se ha demostrado que el viroide puede seguir siendo infeccioso por períodos largos en el tejido vegetal seco o como contaminante en las superficies secas de instrumentos de corte. La hidrólisis, el tratamiento con ribonucleasas o con hipoclorito es lo más adecuado para la desinfección. Aunque estos estudios fueron conducidos con fuentes de exocortis, la información puede hacerse extensiva a todos los viroides de los cítricos. La transmisión de viroides por semilla y por vectores no se ha demostrado.

Control

La utilización de plantas libres de viroides en las nuevas plantaciones y evitar su dispersión de plantas infectadas a plantas sanas es el único método para el control de las enfermedades producidas viroides. La disponibilidad de material de propagación libre de viroides se realiza mediante la implementación de programas de cuarentena, saneamiento y certificación que aseguran que el agricultor pueda adquirir plantones sanos. Estos programas exigen disponer de métodos de detección adecuados.

La dispersión mecánica de estos patógenos puede ser evitada mediante la desinfección de las herramientas de corte con hipoclorito tanto en vivero como en las operaciones de poda y recolección.

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