Panspermia, la vida, viajando por el Universo

A principios del mes de agosto, una noticia pasó si llamar la atención por todos los medios de comunicación, se trata de la primera evidencia de la existencia de vida extraterrestre, según cuentan. No son alienígenas montados en su platillos volantes, no, se trata de la primera evidencia de la existencia de un cúmulo de células bacterianas a una altura de unos 41 Km. de la superficie de la TierraEs difícil explicar qué hacen estos microorganismos viviendo tan alto, pudieron ser transportados por los ingenios espaciales o ser realmente extraterrestres, pero lo que si es cierto es que por un fenómeno natural es muy difícil que alcanzaran la citada altitud. ¿Quizá es una demostración de que la teoría de la panspermia es cierta?

La panspermia es una teoría que sostiene que la vida en la Tierra puede haber venido de otro planeta en forma de gérmenes o esporas transportados por meteoritos u otros medios. La primera semilla de esta teoría fue plantada por el filósofo griego Anaxágoras, sin embargo se asegura que el creador de esta teoría es Svante Arrhenius, un científico sueco que obtuvo el Premio Nobel de química en 1903 por su trabajo sobre la disociación de los electrolitos en iones cuando se encuentran en una solución y que pensó, al margen del trabajo por el que fue premiado, que quizá las bacterias pudieron realizar un viaje intergaláctico.

A partir de este concepto, cada uno puso su granito de arena y se ha hablado de que las bacterias pudieron llegar a la Tierra sobre la cola de los cometas, sobre meteoritos procedentes de Marte o, incluso, naves robotizadas buscando esa conexión fanática con la tecnología, que por otro lado pierde el romanticismo del devenir de la Naturaleza. Fuere como fuere, lo cierto es que hay vida en la Tierra y que no conocemos ningún planeta próximo, por lo menos de momento, que goce de tal regalo del Universo.

Los dos científicos más conocidos que apoyan esta teoría en la actualidad son Chandra Wickramasinghe y Fred Hoyle, siendo el primero el autor del descubrimiento que motivó la noticia y en la que describió que son bastante parecidas a las bacterias terrestres. Muchos científicos afirman que el contacto de las bacterias o sus esporas con la atmósfera produciría su destrucción, pero la NASA publicó un trabajo llamado ¿era Johnny Appleseed un cometa? en el que simularon el choque de un cometa contra la Tierra que transportara una solución de aminoácido, y claro, por su puesto que en ese experimento muchos de los aminoácidos se destruyeron, pero no todos, resultando que muchos de ellos se asociaron en pequeños péptidos.

Muchos destacados astrónomos no han dejado de lado la idea de que la vida viaje a través del Universo, por ejemplo Carl Sagan, pero no sin olvidar que sólo las condiciones que se dieron en la Tierra primigenia podrían permitir el desarrollo de la vida. Aunque parece aceptado que fueron las condiciones adecuadas en aquel momento para el desarrollo de la vida, hay quién piensa que esta idoneidad es igual de inverosímil que el hecho de pensar que la vida fue transportada en naves espaciales y, lo que si es cierto, es que desarrollar formas de vida compleja a partir del llamado caldo primigenio es bastante inverosímil.

Muchos científicos piensan que la tierra no es lo suficientemente vieja como para ser capaz de soportar el desarrollo de formas de vida complejas, pero entonces, la única posibilidad es que ese desarrollo hubiera tenido lugar en estrellas o planetas mucho más viejos, alcanzando en ellos la complejidad técnica con la que soñamos al pensar en vida extraterrestre y esos seres transportaran gracias a inventos tecnológicos la vida a nuestro planeta. Esto también es inverosímil y nos quedan como agencia de transporte planetario los meteoritos. El meteorito marciano ALH84001 reveló en un estudio publicado en el número de 27 de octubre de 2000 de Science que no llegó a calentarse lo suficiente como para que la vida que transportaba muriese.

Este trabajo abre de nuevo la posibilidad de que la vida haya viajado por el Universo en una búsqueda aleatoria de aquellos sitios en los que poder enraizarse. No cabe duda de que aún nos queda un largo camino para recorrer en busca del entendimiento de nuestros orígenes tanto como especie como forma de vida, sin necesidad de ir más lejos.

Lecturas:

Benjamin P. Weiss, et al., A Low Temperature Transfer of ALH84001 from Mars to Earth, Science Oct 27 2000: 791-795

F. Hoyle and N.C. Wickramasinghe, Astronomical Origins of Life: Steps Towards Panspermia, ISBN 0-7923-6081-8, Kluwer Academic Publishers, April 2000

También puedes visitar:

http://www.panspermia.org

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