Mariano de la Paz Graells Agüera (1809-1898)
El dÃa 24 de enero de 1809 nacÃa en la localidad riojana de Tricio, Mariano de la Paz Graells Agüera, considerado por muchos el último cientÃfico cortesano español.
Después de obtener el tÃtulo de Bachiller (1827), expedido por el Real Colegio de Medina y CirugÃa de Barcelona recibe el diploma de médico-cirujano (1833), el de licenciado (1834) y el de doctor (1835). Aunque su verdadera vocación no se encontraba en la medicina, ejerció esta profesión durante algunos años en Barcelona, como médico de los Baños de Puda, y sus biógrafos dicen que tuvo un comportamiento heroico durante la epidemia de cólera que afectó a la capital catalana en 1835.
Graells siempre estuvo interesado en la historia natural, lo que hizo que formara parte de un grupo que se reunÃa en torno al botánico y quÃmico tarraconense Antonio Martà y Franqués (1750-1832). Fue en la Real Junta de Comercio del Principado de Cataluña y en la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona donde desarrolló su vocación por las formas vivas de la naturaleza.
En la primera institución siguió cursos de Agricultura y Botánica, FÃsica experimental y QuÃmica aplicada, desde 1825 hasta 1828. Muy pronto publica un trabajo de asunto botánico: un calendario en el que aparecen los periodos de floración de muchas de las especies vegetales de Barcelona y de su comarca y que formó parte de la edición española de la obra Elementos de botánica (1831) de Achille Richard. De esa época es también una memoria dirigida a los agricultores, con orientaciones para combatir los gorgojos del género Rhynchites que atacaban a las vides. Son los años en los que también hay una plaga anormal de viuda negra en el campo de Tarragona (arácnidos que producen importantes picaduras) y que el naturalista riojano atribuyó a la excesiva proliferación de saltamontes en esa comarca catalana. Este hecho se volvió a repetir en 1841 y fue la razón se ser de una publicación cientÃfica sobre el asunto en los Annales de la Société Entomologique de France.
En 1835 se incorpora a la Sección de ZoologÃa de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, donde se encarga de los cursos ZoologÃa y Taxidermia y escribe un trabajo sobre la influencia de la temperatura baja en la metamorfosis de los insectos, parte del cual fue utilizado en un artÃculo que, en 1837, también apareció en los Annales franceses ya citados.
En 1836 orienta su interés por el coleccionismo cientÃfico de forma que es designado Conservador de la colección de la referida Academia, se le encarga la creación de un Gabinete de Historia Natural en esa institución y, en 1837, es nombrado Bibliotecario y responsable de la cátedra de ZoologÃa. Graells siempre estuvo interesado en crear listas locales de ciertos grupos animales y vegetales. En su obra de unos años después: Catálogo de Moluscos Terrestres y de agua dulce observados en España (1846) escribió: “Váyanse formando sucesivamente muchos catálogos de los objetos que produce nuestro suelo, que de ello resultará el Ãndice general de la Historia natural española”.
En 1837 deja Barcelona y se dirige a Madrid como Profesor Interino de ZoologÃa del Museo de Ciencias Naturales, nombramiento que debe al botánico Mariano La Gasca (1776-1839).
Ingresó en la Real Academia de Ciencias de Madrid y, en 1837, fue nombrado catedrático de ZoologÃa en el Museo de Ciencias Naturales de la misma ciudad, asà como director del JardÃn Botánico. Desde entonces, el riojano va a ser el más eminente de los profesores españoles de ZoologÃa, el docente de la primera generación de zoólogos titulados y, lo que es más importante, el responsable de la institucionalización de esta disciplina cientÃfica en nuestro paÃs. Director del Museo de Ciencias Naturales de Madrid entre 1851 y 1867, fue elegido, en 1855, uno de los tres primeros delegados de la Société Impériale Zoologique d’Acclimatation en el extranjero, junto a otros colegas de Londres y TurÃn. También ocupó la cátedra de AnatomÃa y FisiologÃa comparadas en la Universidad Central.
Su actuación al frente del Real JardÃn Botánico dio lugar a un perÃodo de renacimiento cientÃfico en el que se presta mayor atención a la investigación, se mejoran las condiciones para la aclimatación de las plantas tropicales y se realizan reformas importantes que aún permanecen: el invernadero que lleva su nombre y la remodelación de la terraza superior. Sin embargo, cometió el error de instalar un zoológico en el JardÃn, que doce años más tarde, siendo ya director Miguel Colmeiro(1816-1901), se trasladó al JardÃn del Buen Retiro.
También, en esos años, apoyó la fundación de la Sociedad Española de Historia Natural y promovió la Comisión CientÃfica del PacÃfico (1862-1865), expedición de naturalistas españoles que recorrieron gran parte de la América del Sur, América Central y California y cuya figura más destacada fue Marcos Jiménez de la Espada (1831-1898).
Graells fue un gran impulsor de proyectos de zoologÃa aplicada, como los de aclimatación de fauna útil o los cultivos marinos de ostras y mejillones. AsÃ, dirigió personalmente los primeros trabajos sobre explotaciones piscÃcolas en nuestro paÃs, que se realizaron en unos estanques en el Real Sitio de San Ildefonso o La Granja (Segovia); empezaron a funcionar en 1867 y aunque fueron interrumpidos en 1868 (año de La Gloriosa) se reanudaron en 1875 gracias a Rafael Breñosa. Como hombre de prestigio perteneció al Consejo de Agricultura y fue comisionado para el estudio de la filoxera, insecto que ataca las cepas y que en poco tiempo, aniquiló nuestros viñedos.
En honor de la Reina Isabel II dio el nombre de Saturnia isabellae, divisa de la entomologÃa española, a una nueva especie de lepidóptero encontrada, en 1848, en los pinares de la Sierra de Gredos y que fue la primera de un nuevo género que, en su honor, fue denominado, más tarde, Graellsia.
Entre sus trabajos, alcanzaron especial difusión su estudio sobre los cetáceos y las descripciones de nuevas especies de insectos, amén de una de sus obras más importantes, la Fauna Mastodológica Ibérica, que apareció en 1897.
Fue uno de los fundadores de la Real Academia de Ciencias Exactas, FÃsicas y Naturales, de la que fue Vicepresidente en tres etapas (1886-1888; 1892-1894 y 1896-1898). Recibió numerosas distinciones: comendador de la Orden de Carlos III, de la portuguesa del Cristo, Senador del Reino, etc.
Durante los años centrales del reinado de Isabel II, Mariano de la Paz Graells participó en todos los foros cientÃficos de Madrid, fue un personaje influyente y formó parte de un selecto grupo con capacidad de decisión. Y es que era un cientÃfico cercano al poder, de manera similar a como un siglo antes lo fue también Casimiro Gómez Ortega (1741-1818).
Falleció el 4 de febrero de 1898.

