Pedro Gregorio de EcheandÃa y Jiménez (1746-1817)
El 4 de enero de 1746 nacÃa en Pamplona Pedro Gregorio EcheandÃa y Jiménez, pionero de los estudios botánicos en Zaragoza. En su ciudad natal adquirió una gran cultura lingüÃstica (griego, italiano, francés, latÃn) e inició su formación en TeologÃa, que abandonó por los estudios de Farmacia.
A los 26 años se fue a Zaragoza, población en la que residió el resto de vida y en la que regentó una de las nueve farmacias que tenÃa la ciudad. Como muchos farmacéuticos, demostró un gran interés por los asuntos botánicos y asÃ, desde 1784, fue comisionado del Real JardÃn Botánico de Madrid para la recogida de semillas, plantas, flores, árboles, arbustos del Reino de Aragón.
En 1786 es nombrado socio de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del PaÃs y en abril de 1797, como consecuencia de los esfuerzos de esta institución, se crean el JardÃn Botánico y las cátedras de QuÃmica y Botánica en Zaragoza. En el discurso inaugural, EcheandÃa, el primer profesor del JardÃn aragonés, lee un discurso en el que pone de manifiesto la importancia de los estudios botánicos para los profesionales de la medicina, veterinaria y farmacia.
Durante 20 años de docencia, eventualmente interrumpida por la Guerra de la Independencia, fueron alumnos suyos personalidades tan eminentes como el aragonés Mariano La Gasca Segura (1776-1839), uno de los botánicos más importantes de su época, y Florencio BallarÃn Causada (1801-1877), más tarde catedrático de Historia Natural y profesor de Santiago Ramón y Cajal (1854-1934). Su rebotica también fue una “cátedra” donde EcheandÃa enseñaba a los vecinos sobre asuntos botánicos orientados hacia la agricultura.
Estudió el cultivo y propagación del sésamo, cacahuete, melón, sandÃa, diversas variedades de trigo, etc.; introdujo el cultivo de la patata en Aragón; realizó unos comentarios a la Materia médica del escocés William Cullen (1710-1790), elaboró una sinonimia botánica, divulgó las teorÃas de eminentes cientÃficos de su tiempo: Proust, Lavoisier, Baumé, Linneo, etc.
Uno de los pocos textos suyos que se conservan es una monografÃa de 1797: Memoria sobre el Manà de los americanos, Cacahuete de los españoles y Arachis hypogoea de Linneo.
Su principal obra fue el estudio de la flora del municipio de Zaragoza: Flora Caesaraugustana, de la que sólo se conoce un listado de 936 especies que fue publicado por Pardo Bartolini en 1861. La obra original hizo que la población aragonesa fuera la primera ciudad española que tuvo un catálogo de su flora; estaba escrita en latÃn y contenÃa la descripción de las diferentes especies, sus aplicaciones medicinales y algunos datos de interés económico. Algunos de los vegetales descritos por el ilustrado navarro eran desconocidos por la ciencia.
El más influyente de los botánicos de su época, Casimiro Gómez Ortega (1741-1818), le dedicó el género Echeandia, que comprende tres liliáceas americanas.
En sus últimos años, el botánico navarro pasó muchas necesidades económicas. En 1817 su botica fue vendida a los frailes de San Lázaro y, en pública subasta, sus libros y manuscritos se perdieron en estantes desconocidos. La parte del herbario de EcheandÃa que se conserva es el más antiguo de Aragón y uno de los primeros de España; posee 215 ejemplares de plantas y se encuentra en la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del PaÃs de Zaragoza.
Su labor casi no tuvo reconocimiento mientras vivió. Falleció en 1817.

