Pio Font i Quer (1888-1964)
En 1888 nacÃa en Lérida uno de los cientÃficos más populares de la España de su tiempo. Cuarenta años después de su fallecimiento su obra más significativa: Plantas Medicinales. El Dioscórides renovado (1961) ha tenido multitud de ediciones.
Algunos años de su infancia y juventud los vivió en Manresa, que lo hizo hijo adoptivo en 1914. Realizó la licenciatura en Ciencias QuÃmicas, que finalizó con Premio Extraordinario, y posteriormente se licenció en Farmacia, después de lo cual ingresó en Sanidad Militar. Esta profesión le permitió dedicarse a su verdadera vocación, la botánica. En este sentido, con motivo de su fallecimiento, el profesor Pedro Montserrat Recorder, del Instituto de EdafologÃa y BiologÃa Vegetal, escribió de él:
“…me confió sus primeras impresiones al conocer la botánica: «Después de prolijos trabajos en el laboratorio, cuando empecé la Botánica, dije: ésta es la mÃa»; por cierto que dicha frase resume lo más Ãntimo de su personalidad. Hombre de campo, joven que siempre que podÃa escapaba al monte y disfrutaba en pleno campo, querÃa mayor amplitud que los limitados laboratorios de primeros del presente siglo. Vio que podrÃa estudiar la naturaleza, conocer los secretos de las plantas, de su vida, sus adaptaciones y distribución geográfica, y no dejó jamás el estudio; ciertamente, lo hizo con fruto”.
AsÃ, Font Quer ejerció como profesor de botánica, como investigador del mundo de las plantas (fue un cientÃfico especializado en Fanerógamas, pero también en Macromicetos) y como autor de textos botánicos de divulgación.
Empezó su vida cientÃfica con diversos estudios de la vegetación de Burgos y de Menorca y en Mahón publicó, en 1914, su tesis doctoral en Farmacia: Ensayo fitotopográfico de Bagés. Su interés por la ciencia vegetal le hizo fundar en 1916 el Instituto Botánico de Barcelona, del que fue director hasta 1939.
Con Carlos Pau fue el responsable de la creación en Barcelona de la revista botánica Cavanillesia, de la que fue redactor jefe desde 1923 hasta 1939 y en la que publicaron numerosos botánicos europeos.
Entre 1927 y 1935 exploró parte de Marruecos, en especial el Rif, y en 1935, con la ayuda del Instituto Botánico de Barcelona, hizo lo propio en el territorio de Ifni. Son años en los que obtuvo reconocimiento en los ambientes cientÃficos de manera que, desde 1933 hasta 1939, fue miembro correspondiente de la Société Botanique de Ginebra y Académico corresponsal de la Real Academia de Ciencias de Madrid (1933-1939).
Formó parte del Consejo Directivo de la Institució Catalana d’Història Natural (ICHN), de la que fue su presidente desde 1931 a 1934, años en los que la citada institución tuvo gran predicamento. Durante la mayor parte del franquismo, la Sección Botánica de la ICNH fue un referente y al frente de ella estuvo Font Quer desde 1945 hasta su fallecimiento.
Publicó más de 200 trabajos cientÃficos y muy especialmente de taxonomÃa, geografÃa vegetal, corologÃa, historia de la ciencia, etc. Pero lo más significativo de la obra de Font Quer ha sido que se ha hecho popular, en el sentido amplio del término.
Uno de sus textos más sobresalientes se publica en 1953: es el Diccionario de Botánica que, realizado con la colaboración de especialistas de la talla de Ramón Margalef, Emilio Huguet del Villar, etc., posee un buen número de ilustraciones de Sierra Rà fols, contiene más de 18000 voces y ha sido, y es, un punto de referencia de la lexicografÃa cientÃfica. Por otra parte, su Botánica pintoresca (1958) es un excelente texto de divulgación de calidad. Finalmente, su más que conocido en todos los ambientes medianamente cultos: Plantas Medicinales. El Dioscórides renovado (1961), libro reeditado numerosas veces, es un manual espléndido y maravillosamente ilustrado en el que Font Quer integra sus amplios saberes botánicos con los de las propiedades medicinales de las plantas y con la historia de la ciencia.
En los dos últimos lustros de su vida fue vicepresidente honorario de los congresos internacionales botánicos de ParÃs (1954) y Edimburgo (1964) y doctor honoris causa por la Universidad de Montpellier (1959).
Falleció en Barcelona en 1964.

