Bernardo Cienfuegos (Ca. 1580-Ca. 1640)
En alguno de los años de la década de los 80 del siglo XVI nacÃa, en la población zaragozana de Tarazona, Bernardo Cienfuegos, uno de los botánicos españoles más sobresalientes del siglo XVII.
Su abuelo y su padre eran alquimistas y de ellos heredó su afición a esta disciplina, a la que criticó duramente, entre otras razones porque motivó la ruina de su familia. Parece que estudió Medicina en la Universidad de Alcalá, centro donde es probable que enseñara LatÃn. En cualquier caso, ya al principio del siglo XVII dejó ese centro docente y viajó por toda España. Por su obra sabemos que tenÃa unos conocimientos muy importantes de cultura clásica, latÃn, griego, árabe, hebreo, francés, alemán e italiano.
Cienfuegos vivió pobremente. Toda su vida la dedicó al estudio de los vegetales, experimentó con ellos y los cultivó (tuvo un campo de sen). Su trabajo quedó plasmado en una obra que no llegó a la imprenta; de haberlo hecho, pudo muy bien haber tenido la difusión que la Materia Médica de Dioscórides del segoviano Andrés Laguna (1510-1559). Se trata de la Historia de las Plantas, un manuscrito en siete tomos que forma parte de la Biblioteca Nacional.
En su obra hay, como en muchos textos de los autores de su siglo, continuas digresiones crÃticas sobre la sociedad de su época y sobre personajes de la misma, especialmente herbolarios y boticarios.
En la Historia de las Plantas, Bernardo Cienfuegos intenta realizar una sÃntesis del saber botánico a lo largo de la historia. Está escrita en castellano, perfectamente documentada y en ella hay detalles de gran interés cientÃfico en la medida que diferencia la información bibliográfica de sus aportaciones. En el manuscrito de Cienfuegos hay que destacar los apartados dedicados a la identificación del vegetal y su hábitat y el referente a los usos y aplicaciones de la planta.
La Historia de las Plantas contiene una gran cantidad de nombres latinos de las diferentes especies y otros no latinos: griego, árabe, hebreo, portugués valenciano, catalán, francés, alemán, inglés, flamenco, polaco, bohemio y tudesco.
Aunque escribe en una época pretaxonómica, la idea de familia botánica se vislumbra en la ordenación de los tomos: gramÃneas, labiadas, leguminosas, etc. Hace también unas descripciones prolijas y compara y anota las realizadas por otros autores desde Dioscórides o Plinio hasta los del siglo XVII y refiere numerosas plantas introducidas desde el Nuevo Mundo. Además, posee más de 1000 láminas coloreadas y en blanco y negro, algunas originales y otras basadas en obras de diversos autores.
Las aportaciones más interesantes del cientÃfico aragonés se encuentran en los usos de las plantas: curativos, alimenticios, abonos, forraje, conservantes alimenticios, golosinas, ornamentales, etcétera.
Su obra, a pesar de no haberse publicado, fue conocida por botánicos importantes de todos los siglos. El género botánico Cienfuegosia aparece en la literatura cientÃfica universal en honor del cientÃfico aragonés y fue creado por el botánico español más importante, Antonio José Cavanilles (1745-1804). Además, el botánico alemán Heinrich Moritz Willkomm (1821-1895) le dedicó otro género: Cienfuegia.
Falleció en Madrid alrededor de 1640.

