Juan Eusebio Nieremberg y Otin (1595-1658)

El 9 de septiembre de 1595 nacía en Madrid un intelectual polifacético, Juan Eusebio Nieremberg y Otin, un hombre que entre sus múltiples conocimientos incluía los de historia natural y que escribió: “La naturaleza es un poema que yace oculto bajo una forma secreta y maravillosa”.

Sus padres, tirolés y bávara, eran nobles que formaban parte del séquito de la hija de Carlos I, María de Austria. Se establecieron en España y el joven Juan Eusebio, en 1614, ingresó como novicio en la Compañía de Jesús en Villagarcía. En el colegio jesuita de Huete estudió griego y hebreo; después, en la Universidad de Alcalá, Artes y Teología y, finalmente, Leyes y Cánones en la de Salamanca. En 1623 se ordenó sacerdote y diez años más tarde profesó como jesuita.

En Madrid enseñó Humanidades y Ciencias Naturales en el Colegio Imperial de la Compañía durante dieciséis años; después ejerció como docente de Exégesis bíblica y de Teología.

Fue una persona de una vasta cultura que se ocupó de muchos saberes. Así, escribió obras hagiográficas, ascéticas, de filosofía, escriturísticas y algunas de carácter científico. En total fueron 40 textos en castellano y 25 en latín.

Dos obras suyas: Curiosa Filosofía y Cuestiones Naturales (1630) y su continuación, titulada Oculta Filosofía (1633), son ejemplos destacados de una literatura sobre curiosidades científicas muy de la época, en las que no son raras las noticias del mundo animal y vegetal, así como otras sobre astros, minerales, etc. Estas obras alcanzaron una gran popularidad, como lo prueban sus muchas ediciones.

Nieremberg también escribió una Historia naturae, maxime peregrinae (1635) en la que recoge muchos textos sobre la historia natural exótica. Aunque nunca se movió de Castilla, la mayor parte de su aportación en esta obra procede de los escritos de la expedición a Nueva España del médico y naturalista Francisco Hernández (1517-1587). En ella incluye casi dos centenares de sus capítulos que, a diferencia de las ediciones de los materiales de Hernández transcritos por Francisco Ximénez (1615) y los de la Accademia dei Lincei (1630-1651), no están basados en el resumen que hizo, por mandato de Felipe II, Nardo Antonio Recchi y que tituló Cuatro libros sobre temas médicos de la Nueva España, sino que son fieles reproducciones del original a través del llamado “borrador” de Hernández, que entonces estaba depositado en el Colegio Imperial.

Es muy interesante el trabajo que hizo Nieremberg porque incluye, además, capítulos y figuras que no fueron seleccionados por Recchi y, asimismo, las ilustraciones son copias directas de las pinturas de la expedición, en lugar de grabados “europeizados” como los de la edición romana: Rerum Medicarum Novae Hispaniae Thesaurus, o lo que es igual, “Tesoro de las cosas medicinales de Nueva España”, conocido por el mundo científico, a partir de entonces, como “El Hernández”. Junto a este libro, el de Nieremberg sirvió de vehículo divulgador de la obra de Hernández y, consecuentemente, influyó en el desarrollo posterior de la botánica, la zoología y la materia médica.

Juan Eusebio Nieremberg falleció en Madrid, el 7 de abril de 1658.

Los biólogos españoles

Francisco Teixidó Gómez nos presenta la historia de la biología en España a través de la biografía de aquellas personas que dedicaron su vida a esta ciencia

Sitios de interés
Historia de la ciencia española

Tenemos más información

Buscar