Fernando González Bernáldez (1933-1992)
El 8 de marzo de 1933 nacÃa en Salamanca la que iba a ser una de las figuras más importantes de la ecologÃa española: Fernando González Bernáldez.
Aunque las presiones familiares le hicieron cursar en su ciudad natal los estudios de Derecho, su verdadera vocación se encontraba en la biologÃa. Por eso, en 1953, marchó a Madrid para estudiar Ciencias Biológicas, en las que obtuvo la licenciatura en 1959.
Muy pronto se incorporó a los estudios ecológicos; sus primeras investigaciones las realizó, durante los años 1961-62, en ecofisiologÃa vegetal, en el Laboratorio de Fontainebleau de La Sorbona que, a la sazón, dirigÃa el profesor G. Lemée. De regreso a nuestro paÃs, en 1962, defendió su tesis doctoral sobre “La medida del potencial hÃdrico de las plantas. Sus aplicaciones agrÃcolas”.
Estuvo trabajando, como Becario primero y Colaborador después, en el Instituto de EdafologÃa y BiologÃa Vegetal del Consejo Superior de Investigaciones CientÃficas de Madrid, del que fue jefe de la Sección de EcofisiologÃa. Fue una época en la que realizó aportaciones muy originales que daban una explicación ecofisiológica de la vida vegetal tomando del ambiente unos pocos parámetros de referencia.
En 1970 marchó a la Universidad de Sevilla como catedrático de EcologÃa, la segunda cátedra de la especialidad que se creó en España; la primera estaba en Barcelona y fue instituida y ocupada, en 1967, por Ramón Margalef (1919-2004). Son los años en los que el catedrático salmantino realiza importantes investigaciones sobre el territorio andaluz y especialmente sobre la Reserva Biológica de Doñana. De esta etapa de su vida son sus Estudios ecológicos en Sierra Morena (1976).
En 1976 llega a Madrid como catedrático de EcologÃa de la Universidad Autónoma. Desde la capital realiza estudios significativos sobre algunos ecosistemas mesetarios: el Monte del Pardo y los humedales de las cuencas del Tajo y Duero, entre otros. Hay que recordar que sus trabajos sobre humedales le dieron un gran prestigio cientÃfico. En este sentido se puede destacar su obra de 1992: Los paisajes del agua. TerminologÃa popular de los humedales.
Temporalmente abandonó su trabajo cientÃfico por el polÃtico y asÃ, en 1984, fue nombrado subdirector general de Medio Ambiente del Ministerio de Obras Públicas y Transportes.
Durante su vida estuvo preocupado por el paisaje que entendÃa en su doble acepción de imagen (percibida, impresa, etc.) de un espacio y la de un conjunto de elementos de un territorio relacionados entre sÃ, fácilmente delimitables y visibles. Esto es, trataba el paisaje desde consideraciones ecológicas y psicológicas que rompieron con los conceptos de paisajes bellos y feos. Fruto de esta orientación son algunas de sus obras más significativas: EcologÃa y paisaje (1981), Invitación a la ecologÃa humana. La adaptación afectiva al entorno (1985), etc.
En sus trabajos ecológicos se ocupó de las interacciones vegetación-agua, de las plantas como indicadoras de factores y procesos en el paisaje, de muchos aspectos de la ecologÃa humana (percepción de la calidad ambiental, paisaje y comportamiento), de los sistemas de uso del territorio y transformación del paisaje y, finalmente, de la ecologÃa aplicada a la planificación ambiental. Fue, en resumen, un pionero de la educación ambiental que consideraba necesaria para sobrevivir. El profesor González Bernáldez dijo de ella: “Es como la respiración para la sociedad”.
En 1988 recibió el primer Premio Nacional de Medio Ambiente, otorgado por el Ministerio de Obras Públicas. En 1992, cuando este mismo galardón le fue concedido a las asociaciones ecologistas en su conjunto, por iniciativa de ellas fue recogido por el profesor González Bernáldez, porque lo consideraron su representante. No en vano, el movimiento ecologista encontró en él una persona preocupada por los problemas que el ecologismo denunciaba y que él también exponÃa en foros universitarios y extraacadémicos.
En 1996, tres años después del fallecimiento del ecólogo salmantino, se creó, por iniciativa del Departamento Interuniversitario de EcologÃa de las universidades públicas madrileñas, la Fundación Fernando González Bernáldez. Es una Fundación sin ánimo de lucro que tiene la finalidad de sostener el funcionamiento del Centro de Investigación de Espacios Naturales “Fernando González Bernáldez”, asà como de realizar actividades de investigación, formación, promoción y divulgación de las funciones de los espacios naturales y de todo lo que afecte a la progresiva mejora del medio ambiente, manteniendo y contribuyendo al desarrollo del legado intelectual de Fernando González Bernáldez en su triple compromiso con la investigación ecológica, la educación ambiental y la conservación de la naturaleza.
El 16 de junio de 1992 falleció en Madrid González Fernández. De él dijo su discÃpulo Francisco DÃaz Pineda, catedrático de EcologÃa en la Universidad Complutense de Madrid desde 1981: “convencÃa a casi todo el mundo sobre la importancia de lo que debÃa hacerse, tanto en el terreno cientÃfico como en el de la conservación de la naturaleza, y terminaba rodeado de adeptos a lo uno y lo otro. Esto era asà en el terreno del ecologismo nacional e internacional, en la aplicación de la ciencia que cultivaba a la problemática ambiental y en la propia interpretación de los resultados cientÃficos de sus trabajos”.

