José Antonio Campos-Ortega (1940-2004)
El 22 de agosto de 1940 nacía en Valencia José Antonio Campos-Ortega y aunque cursó la licenciatura en Medicina en la Universidad de su ciudad natal, a mediados de los años 60 marchó a Alemania (a centros de investigación de Gotinga y Tubinga) donde residió desde entones. Muy pronto orientó su trabajo científico a la investigación biológica.
Campos-Ortega tenía un carácter difícil que así describió su colega, el biólogo barcelonés Juan Modolell Mainou (1937): “Tenía un temperamento muy fuerte, muy latino, lo que a veces le impidió congeniar con algunos de sus colegas de otras latitudes. Pero todos lo respetaban pues José poseía una vasta cultura biológica y un entusiasmo sin límites por la ciencia. Tenía el don de no necesitar dormir más de unas 4 horas por noche, lo que le permitía leer muchísimo e integrar la información adquirida en su mente privilegiada”.
Desde 1973 estuvo en la Universidad de Friburgo y su labor investigadora se dirigió hacia el estudio de los genes que controlan el desarrollo del sistema nervioso en la mosca del vinagre (Drosophila melanogaster), animal en el que realizó aportaciones científicas importantes para determinar la genética molecular responsable del desarrollo del sistema nervioso en las primeras etapas de la vida. En especial estudió los genes que controlan, en el embrión, la alternativa de un desarrollo epidérmico o nervioso; los llamaron, y así se los conoce desde entonces, genes neurogénicos. De esta manera, las mutaciones que generan una ausencia de función de estos genes transforman las células que van a ser epidérmicas en neuroblastos, es decir, en células con un destino nervioso inevitable. El resultado de este efecto es la muerte embrionaria por falta de tejido epidérmico e hipertrofia de tejido nervioso.
En este sentido publicó, con su discípulo V. Hartestein, un libro fundamental a la hora de conocer los aspectos más sobresalientes del desarrollo embrionario de Drosophila, modelo genético fundamental en los estudios que, posteriormente se han aplicado a humanos. Se trata del libro The Embryonic Development of Drosophila melanogaster (Springer Verlag, Berlín) cuya primera edición vio la luz en 1985 y del que hay una edición muy ampliada que data de1997.
Desde 1982 ejerció como profesor de Biología del Desarrollo en la Universidad de Colonia y, a partir de los años 90, Campos-Ortega cambió su material biológico de investigación y encaminó sus trabajos hacia un vertebrado, el pez cebra (Danio rerio). No obstante, siguió trabajando en la expresión de los genes que gobiernan la neurogénesis. De esta manera, el biólogo valenciano ha sido uno de los pioneros en los estudios de la moderna biología del desarrollo y un auténtico maestro que ha creado una escuela de investigación en esa especialidad científica.
A lo largo de su vida publicó casi un centenar de trabajos en las revistas científicas más importantes de su especialidad: Development, Development, genes and Evolution, Current Biology, Proceedings of the National Academic of Sciences of the USA, etc.
El profesor Campos-Ortega intentó regresar a España en alguna ocasión pero razones burocráticas impidieron su vuelta, aunque siempre estuvo en contacto con instituciones científicas españolas. Así, entre otras colaboraciones, fue miembro del consejo científico de la Fundación Juan March y participó activamente en la creación del sevillano Laboratorio Andaluz de Biología, denominado actualmente Centro Andaluz de Biología del Desarrollo.
Desde 2005 la Sociedad Alemana de Biología del Desarrollo ha creado un premio de investigación con su nombre que será concedido a jóvenes científicos alemanes o españoles que trabajen en biología del desarrollo.

