Pedro González Guerrero (1902-1984)
En 1902 nacía en la población de Esparragosa de Lares (Badajoz), Pedro González Guerreo, científico representativo de una generación que sufrió las consecuencias de los años de penuria de la posguerra española, pero que a pesar de ello consiguió realizar un trabajo, en buena medida, por encima de sus posibilidades.
Cursó la licenciatura en Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid, donde se doctoró con una tesis sobre ficología: “Contribución al estudio de las algas y esquizófitas de España”. También se licenció en Farmacia.
En sus primeros años postacadémicos estuvo trabajando como colector del Jardín Botánico de Madrid (1926-1932), pero muy pronto orientó su profesión hacia la enseñanza y consiguió la cátedra de Ciencias Naturales de Instituto de Enseñanza Media en el año 1932, que ejerció hasta su jubilación al cumplir 70 años. Trabajó como docente en diversos Institutos de la geografía española: Osuna, Algeciras, Mérida, Alcalá de Henares y Madrid.
Durante 12 años, en la etapa comprendida entre 1943 y 1955, obtuvo la excedencia en su cátedra con el fin de investigar en el Instituto Cavanilles, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. En este centro fue Secretario (1950-1962), Jefe del Laboratorio de Ficología (1947), Jefe de la Sección de Ficología (1952-1969), etc.
Independientemente de esta etapa como excedente, compaginó sus clases en las aulas de bachillerato con la investigación botánica, principalmente la que realizó en ficología de las aguas continentales. Fruto de ella son los más de 80 trabajos en publicaciones científicas portuguesas e italianas y en las principales revistas españolas de su especialidad: Boletín de la Sociedad Española de Historia Natural, Anales del Jardín Botánico de Madrid, Anales de Instituto Botánico Cavanilles, etc. Hay que hacer mención que el primer volumen de los Anales del Jardín Botánico de Madrid, del año 1940, es, casi en su totalidad, de publicaciones suyas.
Su labor botánica tuvo una orientación fundamentalmente taxonómica, principalmente en algas Cianofíceas. Investigó las algas continentales de muchas comarcas de España (Pirineo, Extremadura, Cataluña, Madrid, Canarias, etc.) y de algunas territorios extranjeros (Portugal, Italia, Noruega, etc.), descubrió taxones, e incluso un género (Lusitania), realizó trabajos en los que estudiaba las algas como indicadores ecológicos y fue uno de los primeros científicos en ocuparse del interés aplicado de la flora de las salinas litorales.
Su fama como ficólogo traspasó nuestras fronteras. Quizá por ello, en 1960, solicitó ser nombrado Colaborador Científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), pero su petición no fue aceptada. Sin embargo, con motivo del fallecimiento del profesor González Guerrero, Miguel Álvarez Cobelas y Tomás Gallardo García (investigadores del CSIC) publicaron, en los Anales del Jardín Botánico de Madrid (1985), una breve reseña sobre el biólogo extremeño en la que se puede leer lo siguiente:
“…mantenía correspondencia con algólogos extranjeros de su época (Geitler, Skuja, Bourrelly), hasta el punto de ser el único algólogo dulceacuícola español – junto con Margalef – por el que se nos interroga cuando salimos de España”.
Falleció en Madrid el 5 de diciembre de 1984.

