Anillos de colores

Las coralillos son las especies de serpientes más vistosas por su alto colorido, pero aún estas pueden ser confundidas con las culebras (familia Colubridae) las cuales tienden a imitar su patrón anillado de coloración.

FAMILIA ELAPIDAE

Cuando uno habla de serpientes de coral por lo común se piensa que es difícil confundirlas con otras especies, pero lo cierto es que existen en la naturaleza algunas culebras (Familia Colubridae) que imitan los patrones anillados y algunos aspectos de conducta de las corales verdaderas (Familia Elapidae, género Micrurus).

TAXONOMÍA

CORALES FALSAS. Estas, por lo general son culebras, pertenecientes a la familia COLUBRIDAE, y son sólo algunos géneros los más dados a este patrón de imitación, como lo son Lampropeltis (spp. triangulum, distans, getula, etc.), Eritrolampus, Pliocercus (spp. elapoides y bicolor), Scaphiodontophis, Sonora, entre otros.

CORALES VERDADERAS. Son especies que pertenecen a una familia totalmente diferente: ELAPIDAE. Existen tres géneros: Leptomicrurus (que sólo se haya en Sudamérica), Micruroides (spp. euryxanthus, que es la única que se encuentra en México, en el desierto de Sonora) y Micrurus, el cual tiene a la mayor parte de las corales, siendo el género que más se distribuye en México.

ANATOMÍA

DENTADURA. Una diferencia concluyente es la dentadura que hay entre verdaderas y falsas corales.

Este es un método que NO SE RECOMIENDA SI el observador NO TIENE LA EXPERIENCIA SUFICIENTE para manipular serpientes.

Otra cosa es que el animal esté muerto y entonces sí realizarse cualquier tipo de observación. Pero aún así debe tenerse sumo cuidado y confirmar que esté totalmente sin vida, porque una reacción de los músculos, incluso estando muerta, puede provocar algún accidente.

Las coralillos tienen los dientes (o colmillos) en la parte delantera de la boca (o maxila), por lo que su dentadura recibe el nombre de proteroglifa.

Mientras que las imitadoras, todas poseen los dientes (si es que los tienen) inyectores de veneno en la parte posterior de la mandíbula superior. Es decir: arriba y hacia atrás, por lo que es un poco más difícil que muerdan a una persona con la eficiencia de una Micrurus.
La posición de la dentadura venenosa determina si es falsa o verdadera y esto es irrefutable, no hay posibilidad de confusión.

ANILLOS. Es determinante que los anillos de las coralillos son indicativo de su naturaleza venenosa, y aunque hay muchos científicos, algunos de ellos realmente brillantes, que piensan que los anillos sólo se usan con fines disruptivos (para confundirse con su entornos por la visión acromática de la mayoría de los animales), se ha comprobado que algunas especies de aves realmente reaccionan ante su presencia.

Lo que es más, cualquiera que sepa lo que es una serpiente, si se haya frente a una coralillo tarde que temprano terminará sobresaltado y se alejará (en el mejor de los casos) del alcance del animal porque no ignora que es venenoso (que podría causarle la muerte), aún sin que antes haya sido mordido por una.

Negro-amarillo-rojo-amarillo-negro, tal es el patrón anillado de las corales verdaderas más comunes.

Si en una coralillo, digamos que Micrurus diastema, los anillos amarillos y rojos se tocan, luego entonces se trata de una verdadera. Empero, no se celebre, porque en regiones como Veracruz y Chiapas, existen especies como la Pliocercus elapodes cuyos anillos amarillos y rojos también se tocan, y son culebras.

Lo que es más, algunas de estas Pliocercus imitan no sólo lo antes mencionado, sino la anchura de las bandas y la coloración de la cabeza.

Pero son muy pocas las especies, de hecho parece ser la única que tiene esa capacidad de imitación.

Como quiera que esto sea si se tiene un encuentro con una coral, lo más probable es que intente huir, a menos que sea agredida o se trate de manipularla sin tener la experiencia suficiente, en cuyo caso ya queda a criterio de cada cual..

En la mayoría de las falsas corales, los anillos están incompletos en el vientre. Además, las verdaderas corales sólo poseen dos anillos de colores en la cola, en tanto que las falsas corales tienen tres o más.

Realmente es un tanto complicado, a veces hasta para un herpetólogo, distinguir a las verdaderas de las falsas corales, pero hay otras características como las de conducta, que las hace muy diferentes… pero eso lo veremos más adelante.

¿Cuál es la parte objetiva de todo lo anteriormente expuesto? Pues que aún si se logra distinguir a una Micrurus de una imitadora, hay que comprender que estos bichos merecen todo nuestro respeto y apoyo para su conservación, porque son parte de un sistema natural, como nosotros, y por tanto merecen la oportunidad de existir.

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Uri Ojeda

Uri Ojeda nos ofrece un recorrido sobre las serpientes venenosas de México

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