LAS SERPIENTES EN LA RELIGIÓN: Cristianismo y culturas prehispánicas
Desde los primeros tiempo de nuestra actual raza, el hombre siempre ha sentido una cierta fascinación por las serpientes, desde su mención en las sagradas escrituras como la tentadora en el jardín del edén, hasta su divinización en las culturas prehispánicas, antes de la llegada de los españoles a México.
Desde principios de los tiempos se ha tomado a las serpientes como símbolos del mal, principalmente desde su mención en la Biblia como la tentadora del Paraíso, y que provocó que Adán y Eva fueran expulsados del jardín del Edén.
Lamentablemente muchas personas, entre las cuales me incluyo, no sabemos darle la interpretación real a las cosas escritas en el sagrado libro, la nuestra es una interpretación a letra muerta porque la inmensa mayoría de lo que ahí se dice son simbolismos que obviamente no están al alcance de cualquiera, sino sólo para aquellos que tienen, en un momento dado, el conocimiento.
En el libro del Génesis dice:
Luego dijo Dios: produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. (Génesis 1:24).
E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie . Y vio Dios que era bueno (Génesis 1:25).
Las serpientes son un símbolo en las sagradas escrituras y se les menciona desde el inicio en el antiguo testamento.
Pero más adelante en Génesis 3:1-15, dice lo siguiente:
Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿con que Dios os ha dicho: no comáis de todo árbol del huerto?
Y la mujer respondió a la serpiente: del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: no comeréis, ni le tocaréis, para que no muráis.
Entonces la serpiente dijo a la mujer: no moriréis;
sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos , y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera , y se hicieron delantales.
Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
Mas Jehová Dios llamó al hombre:, y le dijo: ¿dónde estás tú?
Y él respondió: Oí tu voz en el huerto y tuve miedo, porque estaba desnudo, y me escondí.
Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses.
Y el hombre respondió: la mujer que diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: la serpiente me engañó, y comí.
Y Jehová Dios dijo a la serpiente: por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás y polvo comerás todos los días de tu vida.
Y pondré enemistad entre ti y la mujer; y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Muchos creerán firmemente que las serpientes son la personalización inequívoca del Diablo o Satán, pero en realidad NO ES ASÍ.
El siguiente ejemplo ilustra mejor el comentario anterior: en Estados Unidos existen ciertos grupos de evangelistas que bailan y cantan mientras manipulan algunas serpientes venenosas, específicamente especies como la cabeza de cobre, Agkistrodon contortrix, o la boca de algodón, Agkistrodon piscivorous, las cuales son especies no muy agresivas.
Como bien sabemos, las serpientes no atacan mientras no se les agreda, y algunas especies como estas o las kraits australianas hasta permiten que las agarren y no muerden con facilidad. Todo esto explicaría de cierta forma que aquellas personas que cantan y bailan no sufran ningún tipo de accidentes mientras realizan sus ceremonias religiosas.
Su base para realizar tal acto es un pasaje de la Biblia que hace referencia al dominio de los demonios, al dominio de la serpiente…por eso bailan con esta clase de cantiles. Sin embargo, ellos lo interpretan, porque no se trata de bailar con serpientes, sino de eliminar los pecados. Obviamente para su “buena suerte” cuentan con serpientes venenosas hasta cierto punto apacibles, pero si tuvieran que hacer lo mismo con una mamba negra (Dendroaspis polylepis), una cobra rey (Ophiophagus hannah) o una cascabel serrana (Crotalus scutulatus salvini) la historia tal vez sería otra.
CULTURAS PREHISPÁNICAS
En cuanto a la cultura prehispánica, la visión que se tiene de la serpiente es lo opuesto a occidente. Nada más tenemos que recordar que durante la fundación de la gran Tenochtitlan, les fue dicho a los aztecas que debían constituir su ciudad al encontrar un águila posada en un nopal devorando una serpiente… historia que perdura hasta hoy día plasmada en nuestra bandera nacional.
El escudo de la bandera de México tiene un gran simbolismo, pues el hecho de devorar a la serpiente está relacionado con la sabiduría. Y de cierto sabemos que los antiguos pueblos prehispánicos eran muy sabios, sus civilizaciones son dignas de recordarse y traerse de vuelta a la actualidad aunque sea por breves momentos.
De hecho uno de los Dioses principales de los aztecas fue Quetzalcóatl, que en náhuatl significa la serpiente emplumada.
Quetzalcóatl fue una divinidad que traspasó fronteras, pues no sólo se le respetaba en Tenochtitlan, sino también en las antiguas ciudades mayas, sólo que con otro nombre: Kukulkan. Y como mejor ejemplo tenemos la pirámide de Kukulkán en el ciudad de Chichen Itzá, la cual nos ofrece una maravilloso espectáculo cada vez que inicia la primera, cuando la luz del Sol ilumina las enormes escalinatas formando el cuerpo de una serpiente que baja desde el cielo hasta la base de la pirámide, donde se une a la cabeza de un crótalo.
En este caso el descenso de la serpiente tiene un simbolismo esotérico, nada que ver con lo negativo y oscuro, pues como se ha dicho en repetidas ocasiones la civilización maya fue muy sabia.
En conclusión, las serpientes en las diferentes etapas de la historia del hombre, a través de sus distintas razas, han sido representadas, algunas veces simbolizando demonios y otras tantas siendo entidades divinas.

