Venenos y sus divisiones: Definición y forma de acción

Primero debemos saber sobre las generalidades del veneno para entender por qué se les divide en destructores de tejidos y neurotóxicos, pese a que tales nombres sean discutibles por los expertos.

DEFINCIÓN

El veneno de las serpientes es básicamente saliva modificada que existe en muchos de estos reptiles que no tienen la capacidad de matar presas por constricción, o son animales de cuerpos grandes y movimientos lentos, por lo que el único medio para obtener su alimento es el envenenamiento de su presa.

Típicamente, los venenos se clasifican en dos tipos generales: los llamados hemolíticos (generalmente para las víboras) y los neurotóxicos (generalmente para los elápidos), sin embargo ambos términos son discutibles en cuanto a su definición.

La palabra hemolítico, el cual es un tipo de veneno que por lo general está presente en todas las víboras y cuya característica principal es que destruye diferentes órganos y tejidos de una presa o enemigo al ponerse en contacto con ella, es en realidad un término erróneo porque se refiere a un tipo de acción muy reducido, es decir, visto de esta forma esto indicaría que sólo ataca o tiene efecto sobre las células de la sangre, lo cual no es así. Y del mismo modo los conceptos hemotóxico, proteolítico y citotóxico también son parciales porque se refieren a un blanco muy específico.

De esta forma un término que es más apropiado, aunque tampoco determina totalmente su amplio espectro biológico, es destructor de tejidos, ya que ningún veneno descrito hasta la fecha contiene un componente molecular o farmacológicamente activo que sea específico. Por ejemplo, el público en general diría que una serpiente de cascabel tiene un efecto hemolítico (hablando de tejido en general, ya hemos visto la cortedad de este término), pero lo que no saben es que la cascabel serrana del norte de México, Crotalus scutulatus salvini, posee un veneno que ataca tanto los tejidos como el sistema nervioso central, por lo que esto nos demuestra que los venenos no son tipos puros, sino una combinación de ambos, es decir, o son mayormente destructores de tejidos o mayormente neurotóxicos.

Y como hasta la fecha no ha habido -o mejor dicho: no estoy enterado- una oficialización del término, destructor de tejidos será la forma de tratarlo en este y en cualquier otro de los documento de mi autoría.

En cuanto a la palabra neurtóxico… esta no tiene tantos problemas como la anterior, pero al igual que el ejemplo antes citado, las personas comunes (que nada tienen que ver con la herpetología) dirían que una cobra o una coral tienen un efecto neurotóxico -sobre el sistema nervioso-, pero la verdad es que su veneno también ataca los tejidos, aunque el daño no es tan pronunciado como las víboras.

Y del mismo modo, neurotóxico no se limita a las especies de la familia Elapidae (elápidos), pues muchos colúbridos como Boiga irregularis, Coelognatus radiatus, Dispholidus typus y Trimorphodon biscutatus y varias especies de Atractáspidos (fam. Atractaspidae) han demostrado tener neurotoxinas muy similares.

En conclusión destructor de tejidos y neurtóxicos son los venenos típicos.

FORMA DE ACCIÓN

1. VENENOS DESTRUCTORES DE TEJIDOS. Producen dos tipos de resultados, los llamados:

1. Efectos locales (que afectan sólo el sitio de la mordedura). Hay dolor, hinchazón en el área mordida (edema), sangrado (hemorragias), la piel se pudre provocando gangrena y todo tipo de infecciones (necrosis)

2. Efectos sistémicos (que afecta al cuerpo completo). El individuo sangra por la boca, nariz y a veces por las orejas (diatesis hemorrágica), hay una gran pérdida de sangre (hipovolemia), los riñones funcionan mal, baja la presión arterial o presión de la sangre (hipotensión), y en  los casos más severos, muy pocas veces, ocurre la muerte.

2. VENENOS NEUROTÓXICOS, también ocasionan:

1. Efectos locales, pero estos son muy leves, e incluso pueden estar ausentes, y ocasionalmente promueven edema o enrojecimiento de la piel (eritrema). Mientras que los:

2. Efectos sistémicos son muy fuertes; se presente: debilidad muscular, dificultad para hablar (disartria), visión doble (diplopia), hay una caída de los párpados (ptosis palpebral), y puede haber un paro cardiaco.

Las muertes por mordeduras de coralillos son aún más raras que las causadas por las víboras.

COMO COMPLEMENTO Y AMPLIACIÓN DE ESTE TEMA, SE RECOMIENDAN LAS SIGUIENTES BIBLIOGRAFÍAS:

Greene, H. W. 1997. Snakes: the evolution of mistery in nature. University of California Press. U.S.A. Pp. 75- 95.

Gutiérrez, J. M. 1980. Venenos de serpientes de América: sus efectos en el organismo. Ciencias veterinarias. Facultad de Microbiología, Instituto Clodomiro Picado, Universidad de Costa Rica. II(3):277-289.

Mackessy, S.P. (2002) Toxinology of colubrid snakes: biology, venoms and envenomation. Introduction to the special volume. Journal of Toxicology-Toxin Reviews. 21(1 & 2):vii-ix.

Mebs, D. 2001. Toxicity in animals. Trends in evolution? Toxicon. Volume 39: 87-96.

Uri Ojeda

Uri Ojeda nos ofrece un recorrido sobre las serpientes venenosas de México

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