Cómo funciona
Una maceta de albahaca olvidada varios días en la ventana tiene las hojas caídas y blandas. Se riega y las hojas vuelven a ponerse tiesas. Entre una escena y otra ha cambiado la cantidad de agua que hay dentro de sus células. Esa agua ha entrado por ósmosis.
Cualquier sustancia disuelta tiende a repartirse desde donde abunda hacia donde escasea. Un sobre de té en una taza de agua lo muestra bien. El color sale del sobre y acaba tiñendo toda la taza sin que nadie remueva. Ese reparto se llama difusión y sigue hasta que la sustancia queda igual de concentrada en todas partes.
Cada célula está envuelta en una capa fina, la membrana, que deja pasar unas sustancias y frena otras. El agua la atraviesa. Los azúcares y otras sustancias disueltas no la cruzan por su cuenta. A una barrera así se la llama membrana semipermeable, y a lo que está disuelto en el agua, soluto.
Con esa barrera en medio, el soluto no puede repartirse y lo único que se mueve es el agua. Donde hay más soluto hay, en proporción, menos agua. El agua hace lo mismo que el té y pasa hacia donde hay menos agua, que es el lado con más soluto. Ese movimiento es la ósmosis. Es una difusión en la que solo viaja el agua.
El interior de una célula vegetal tiene siempre algo más de soluto que lo que la rodea. En cuanto hay agua alrededor, como en la maceta recién regada, el agua entra. El agua pasa sola, sin que la planta gaste energía en ello.
La célula de la albahaca no se llena sin límite. Por fuera de la membrana tiene una segunda envoltura, rígida, la pared, y la membrana solo puede hincharse hasta tocarla. El agua que ha entrado empuja contra esa pared, y ese empuje es la presión de turgencia, que mantiene tiesa la hoja. Llega un momento en que la presión del agua acumulada frena la entrada de más agua, y la célula deja de llenarse.
Con la tierra seca, el exterior pasa a tener más soluto que el interior de las células. El agua sale de ellas, la presión cae y la hoja se queda lacia. Con agua, la planta vuelve a ponerse firme.
El líquido de fuera recibe un nombre según cuánto soluto tiene comparado con el interior de la célula. Si tiene menos soluto que ella es hipotónico, y el agua entra. Si tiene más es hipertónico, y el agua sale. Si tiene el mismo es isotónico, y la célula conserva su tamaño.
Para la albahaca, la tierra regada es un medio hipotónico. La tierra seca es uno hipertónico.