Una resonancia magnética casi muda permite estudiar el cerebro de ratones despiertos
Una nueva forma de hacer resonancia magnética funcional apenas hace ruido. Tolera mejor el movimiento. Convive con otros registros de la actividad neuronal. Y capta una señal distinta de la que la técnica clásica lleva décadas midiendo.
Una resonancia magnética funcional suena como una obra en marcha. Con animales despiertos, ese ruido se intensifica. Y se suma a otro problema: la imagen se estropea en cuanto el animal mueve la cabeza o el cuerpo. Por eso la neuroimagen animal ha recurrido, históricamente, a la anestesia. Reduce el movimiento y el estrés. Pero altera a fondo la actividad del cerebro que se quiere medir.
El estruendo sale de los gradientes. Son campos magnéticos que el aparato cambia una y otra vez para saber de qué punto del cerebro llega cada señal.
La secuencia SORDINO modifica justo eso. Parte de una técnica llamada ZTE, que solo registra cuando el gradiente ya está estable, y añade algo: sigue registrando mientras el gradiente cambia. Así puede variarlo con una lentitud extrema, varios órdenes de magnitud más despacio que el GRE-EPI, la técnica habitual, y bastante más despacio que la propia ZTE. En un recipiente de agua usado como modelo, la estabilidad de la señal mejoró con claridad frente a ZTE con los mismos parámetros.
En un escáner preclínico, el sonido de SORDINO apenas se distinguió del de la máquina en reposo. El GRE-EPI, en cambio, emitió mucho más ruido y en una banda de frecuencias más amplia, que incluía ultrasonidos.
La diferencia también apareció en la sangre de los animales. En ratones despiertos con la cabeza sujeta, los que pasaron varios días por SORDINO tuvieron el cortisol (la hormona del estrés) alto el primer día. Al tercer día había bajado. Al quinto, ya no se distinguía de sus valores basales. Los que pasaron por GRE-EPI lo mantuvieron elevado durante todo ese tiempo.
La imagen también salió más limpia. En ratones despiertos, el desplazamiento registrado entre un fotograma y el siguiente fue menor que con GRE-EPI. Desaparecieron las imágenes fantasma, esos duplicados desplazados que contaminan las tomas de la técnica habitual. En la amígdala, una zona donde el GRE-EPI casi se queda sin señal, SORDINO sí la recogió.
Al alterar mucho menos el entorno electromagnético, el escáner puede trabajar junto a otros instrumentos. En un simulador de neuronas, las descargas se clasificaron en tiempo real sin necesidad de limpiar antes los datos. Con un microscopio en miniatura colocado sobre la corteza prelímbica de ratones, la señal de calcio de neuronas individuales fue igual con el escáner encendido que apagado.
Faltaba comprobar si la técnica detecta la actividad del cerebro. En ratas a las que se estimulaba una pata delantera, la respuesta registrada por SORDINO fue clara: comparable o superior a la del GRE-EPI medido en el mismo animal, en la misma sesión y con la misma resolución.
Otra señal
Lo que mide SORDINO no es lo de siempre. La resonancia funcional clásica se basa en el efecto BOLD: la hemoglobina cargada de oxígeno y la que ya lo ha cedido alteran el campo magnético de forma distinta, y ese contraste indica dónde llega sangre oxigenada.
Con muestras de sangre fresca, el GRE-EPI mostró ese efecto como se esperaba. SORDINO dio el resultado contrario: más señal en la sangre venosa, que es la más pobre en oxígeno.
Para separar el origen de su señal, el equipo excitó con radiofrecuencia todo el cuerpo de las ratas en lugar de solo la cabeza. Esa maniobra elimina la aportación del volumen de sangre cerebral. Aun así, se conservó más de la mitad de la respuesta a la estimulación de la pata. Los autores lo interpretan como un indicio de que, además del volumen sanguíneo, intervienen otros mecanismos, como el oxígeno del tejido y el flujo de sangre.
Esquema · proceso
Buscando el origen de la señal de SORDINO
- Sangre fresca con GRE-EPICon muestras de sangre, la técnica clásica GRE-EPI mostró el efecto BOLD esperado en la sangre oxigenada.
- Sangre fresca con SORDINOCon las mismas muestras, SORDINO dio el resultado contrario: más señal en la sangre venosa, pobre en oxígeno.
- Excitación de cuerpo enteroEl equipo excitó con radiofrecuencia todo el cuerpo de las ratas, en vez de solo la cabeza.
- Se elimina el volumen sanguíneoEsa maniobra borra la aportación del volumen de sangre cerebral a la señal registrada.
- Estimulación de la pataAun sin esa aportación, se conservó más de la mitad de la respuesta a la estimulación de la pata.
- Otros mecanismosLos autores interpretan que intervienen también el oxígeno del tejido y el flujo de sangre.
Por qué importa
La resonancia funcional en ratones despiertos es un campo joven. El primer trabajo se publicó en 2011, y desde entonces han aumentado tanto las publicaciones como los grupos que la practican. La mayoría de esos estudios sujetan al animal con un poste implantado en el cráneo mediante cirugía. El objetivo es el mismo en todos: evitar que la anestesia deforme lo que se observa.
Una técnica más silenciosa, que estresa menos al animal, resiste mejor el movimiento y permite registrar a la vez neuronas concretas, abre la puerta a observar el cerebro entero y sus células en un animal despierto, en el mismo experimento.
Línea de tiempo
El campo de la fMRI en ratón despierto
- 2011Primer estudioSe publica el primer trabajo de resonancia funcional en ratones despiertos, el inicio del campo.
- 2011-2022Campo en crecimientoAumentan año a año las publicaciones y los grupos que practican esta técnica en animales despiertos.
- Fin de 202213 gruposTrece grupos en el mundo habían publicado ya estudios de resonancia funcional en ratón despierto.
- HoyLlega SORDINOSe presenta una secuencia más silenciosa para registrar el cerebro despierto con menos estrés.
Hasta dónde llega
Varias pruebas se hicieron en modelos de agua o en sangre extraída, no en tejido vivo. El sonido se midió a cierta distancia del centro del imán, así que queda por ver cuánto ruido percibe el animal dentro del aparato.
En los registros de reposo, los ratones podían moverse. Los propios autores advierten de que esos datos pueden incluir componentes del movimiento y de la fisiología del animal. La explicación del contraste se apoya en simulaciones y en medidas indirectas: queda por confirmar, en animales vivos, cuánto aporta cada mecanismo.
Algunos grupos fueron pequeños. En la prueba del cortisol, el grupo de GRE-EPI tenía solo seis ratones.
Cifras
- Velocidad media de cambio del gradiente a igual resolución, en un escáner de 9,4 T: 0,21 T/m/s con SORDINO, 1263,62 con GRE-EPI y 15,66 con ZTE [1].
- Estabilidad temporal de la señal (tSNR): hasta 8 veces mayor que con ZTE con los mismos parámetros, en un modelo de agua (21 vóxeles) [1].
- Ruido acústico: 1210 segmentos medidos con micrófono de banda ancha; todas las diferencias entre técnicas, con P < 0,0001 [1].
- Cortisol durante 5 días: 49 ratones de referencia, 32 con SORDINO y 6 con GRE-EPI [1].
- Desplazamiento entre fotogramas en ratones despiertos: 30 animales, menor con SORDINO (P < 0,0001) [1].
- Imágenes fantasma: 19 medidas pareadas (P < 0,0001) [1].
- Señal en la amígdala: 9 animales (P < 0,0001) [1].
- Imagen de calcio: 105 neuronas, sin diferencias con el escáner encendido o apagado (P = 0,192 en intensidad media; P = 0,709 en amplitud de pico) [1].
- Sensibilidad a la estimulación de una pata: 16 ratas, 80 ensayos (β = 0,82; P = 3,94 × 10⁻²³) [1].
- Excitación de cuerpo entero: se conserva el 60 % del cambio de señal (6 ratas; P = 0,049) [1].
Datos obtenidos en condiciones controladas de laboratorio; no son pautas ni recomendaciones aplicables fuera del laboratorio.
Fuentes
- MacKinnon MJ, Song S, Chao THH, Hsu LM, Albert ST, Ma Y, et al. SORDINO: silent, sensitive, specific and artifact-resistant fMRI in awake, behaving mice. Nature Neuroscience. 2026-09-09. doi:10.1038/s41593-026-02424-8 PMID: 42717250Licencia CC BY-NC-ND 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
- Mandino F, Vujic S, Grandjean J, Lake EMR. Where do we stand on fMRI in awake mice? Cerebral Cortex. 2024-01-14;34(1). doi:10.1093/cercor/bhad478 PMID: 38100331Licencia CC BY