El grillo se aparta del olor del murciélago
En un pasillo de dos brazos, casi todos los grillos salieron por el que no olía a murciélago. Un solo compuesto de ese olor bastó para el mismo rechazo.
Un pasillo se parte en dos. Un brazo huele al cuerpo de un murciélago que come insectos. El otro no. El grillo entra y, casi siempre, sale por el brazo limpio.
El cuento clásico de este par es el oído. El murciélago lanza un pulso y el grillo lo oye. Aquí no había vuelo ni eco. Había un extracto del olor.
El grillo es Loxoblemmus equestris. El murciélago es Scotophilus kuhlii. De cuarenta y siete grillos, cuarenta y cuatro tomaron el brazo sin olor. Uno entró en el del murciélago. Dos fueron y vinieron sin quedarse.
Basta un compuesto del olor
Del olor del murciélago salen varios compuestos volátiles. Uno es el limoneno. En el mismo tipo de pasillo, treinta y cuatro de treinta y ocho grillos eligieron el brazo sin limoneno.
La antena también responde. Ante el limoneno, la señal eléctrica sube. Ante el disolvente solo, no. Otros candidatos del mismo olor no dieron esa respuesta clara.
En el campo, soltar limoneno bajó los cantos. El grillo llama menos cuando ese olor está en la parcela. El canto es de noche, que es cuando este murciélago sale.
En las noches en que se recogieron excrementos, una red capturó ochenta grillos. Setenta eran de esta especie. Y la familia de los grillos apareció en la mitad de los murciélagos analizados.
Un aviso antes del pulso
El grillo no necesita ver al murciélago para negarse a entrar en ese brazo. Le llega un compuesto que el depredador ya lleva encima.
El limoneno no es la firma entera del murciélago. Es una pieza. El grillo la trata como aviso. Los autores lo leen así: un insecto puede apartarse de un vertebrado lejano por el olfato, compuesto a compuesto.
Eso no quita el oído. El oído sigue para el ataque en vuelo. El olor es otro canal, medido en el pasillo y en la antena.
La presa encaja. En la dieta de este murciélago, los grillos pesan. El rechazo del olor no es un capricho de laboratorio sin escena.
El pasillo no es la hierba
El pasillo es un laboratorio. No dice qué camino toma el grillo en la hierba, con viento y con otros olores mezclados.
Tampoco dice si otras especies de grillo hacen lo mismo con este murciélago. Ni si otros murciélagos huelen a limoneno bastante para el mismo rechazo.
El canto de campo bajó con el limoneno. De ahí no sale una receta para ahuyentar grillos de un cultivo. El trabajo mide una respuesta.
El oído del grillo sigue ahí, para el ataque en vuelo. Este ensayo no lo apaga. Mide otro aviso, el del olor, y lo deja en su sitio.
Ficha del estudio
- Qué
- Si el grillo evita el olor del murciélago, y si un solo compuesto basta.
- En quién
- El grillo Loxoblemmus equestris y el murciélago Scotophilus kuhlii.
- Cómo
- Un pasillo de dos brazos con el olor del murciélago, y el mismo pasillo con limoneno. En el campo se midió el canto.
- Cuántos
- 47 grillos en el pasillo del olor y 38 en el del limoneno. La red de esas noches dio 80 grillos.
- Dónde
- eLife, 21 de agosto de 2026
- Autores
- Li, Zhang, Wei y otros 3 autores
- Leído
- El artículo completo, en abierto. Ir al artículo
Lo que muestra el estudio
- Cuarenta y cuatro de cuarenta y siete grillos eligieron el brazo sin olor de murciélago.
- El limoneno solo produjo el mismo tipo de rechazo en el pasillo.
- En el campo, ese compuesto bajó el canto.
Lo que queda por saber
- Qué camino toma el grillo en la hierba, con viento y con otros olores.
- Si otras especies de grillo, u otros murciélagos, dan el mismo resultado.
Términos
Cifras
- Pasillo con olor de murciélago: 44 de 47 grillos eligieron el brazo sin olor. Uno entró en el brazo del olor. Dos no eligieron.
- Pasillo con limoneno: 34 de 38 eligieron el brazo sin limoneno.
- Red de esas noches: 80 grillos, 70 de ellos de la especie del ensayo.
- La familia de los grillos se detectó en 15 de 30 murciélagos.
Datos obtenidos en condiciones controladas de laboratorio; no son pautas ni recomendaciones aplicables fuera del laboratorio.
Fuentes
- Li Y, Zhang W, Wei J, Xu H, Feng J, Lin A. Crickets evade bats via olfaction beyond acoustic cues. eLife. 2026-08-21;15. RP110936. doi:10.7554/eLife.110936 PMID: 42626927Licencia: CC BY