Trembley corta una hidra en dos y de cada trozo crece un animal

En 1740, Abraham Trembley cortó en dos un animalillo verde de agua dulce y cada trozo acabó siendo un animal entero. Entonces se daba por hecho que solo las plantas se rehacían a partir de un trozo. Aquel animalillo recibió poco después el nombre de pólipo; hoy se llama hidra y con ella se sigue estudiando cómo se rehace un cuerpo.

Un vaso plano con un poco de agua en un alféizar, una lupa al lado y dos motas diminutas en el fondo.
Ilustración. Los dos trozos del pólipo recién cortado en el vaso de Trembley; no es una imagen de época.

Qué se vio y cómo

El animalillo era verde y muy pequeño. Tenía el cuerpo fino, con la cabeza en un extremo, y de ella salían unos brazos como hilos, más finos todavía. Con esos brazos se agarraba y andaba. Encogido, quedaba reducido a un granito. Meses después recibiría el nombre de pólipo.

Trembley lo había encontrado en Sorgvliet, una casa de campo cerca de La Haya. Venía en unas plantas sacadas de un foso, una zanja con agua. Las puso en un vaso grande, junto a una ventana, y lo miraba con una lupa.

Al principio lo tomó por una planta. Verde, quieto y pegado a un tallo, tenía todo el aspecto de serlo. Después vio que doblaba los brazos despacio y que se encogía si agitaba el vaso. Más tarde lo vio andar.

La regla de entonces era clara: una planta se rehace a partir de un trozo y un animal no. Cortar uno servía, por tanto, de prueba. Trembley se dijo que, si los dos trozos vivían y cada uno quedaba completo, serían plantas. Según contó después, creía más probable que fueran animales y esperaba verlos morir.

El 25 de noviembre de 1740 cortó el primero. Lo cortó en dos partes desiguales, una con cabeza y otra sin ella. Las dejó en un vaso plano, con muy poca agua, para verlas bien con la lupa. Al momento se encogieron y quedaron como dos motas verdes en el fondo.

Ese mismo día volvieron a estirarse. La parte con cabeza movió los brazos. Al día siguiente ya no estaba en el mismo sitio.

La parte sin cabeza seguía viva, y Trembley la observaba solo para saber cuánto duraría. A los nueve días del corte le asomaban tres puntitas en el extremo cortado. Eran brazos nuevos. Llegó a tener ocho, del mismo largo que los del animal entero.

Trembley escribió que ya no veía diferencia entre aquella mitad y un pólipo que nunca hubiera sido cortado. Resumió el hallazgo así: varias partes de un mismo pólipo se vuelven «cada una un animal perfecto».

El descubrimiento

Qué
Un pólipo de agua dulce cortado en dos: cada trozo acaba siendo un animal completo
Quién
Abraham Trembley
Cuándo
1740
Dónde
No consta dónde hizo el corte; los pólipos los encontró en Sorgvliet, cerca de La Haya
Con qué
Un vaso plano con poca agua y una lupa
Dónde quedó escrito
Mémoires pour servir à l'histoire d'un genre de polypes d'eau douce (1744)

Qué se creía

Plantas y animales se tenían por dos clases distintas de seres, cada una con sus propiedades. Rehacerse a partir de un pedazo era cosa de plantas. Aun así, quienes los comparaban veían entre unas y otros grandes parecidos y no acertaban a decir qué los separaba exactamente.

El animalillo no era desconocido. Un observador lo había visto y dibujado décadas antes, y no fue más allá. Trembley cuenta que otros estudiosos también lo conocían y que ninguno había visto rehacerse sus partes cortadas.

Por qué importa

Con aquel corte se supo que un animal también puede rehacerse a partir de un trozo, como una planta. Según una revisión moderna, aquel trabajo despertó el interés por esa capacidad, la regeneración, y abrió el estudio de la hidra.

Él no lo dio por resuelto tras el corte. El resultado apuntaba a planta y el movimiento, a animal. Buscó entonces cómo se multiplicaban sus pólipos. Vio que a uno le crecía un hijo en el costado, como le sale un brote a una planta. Hoy eso se llama gemación.

La duda la cerró Réaumur, un estudioso de los insectos al que había enviado pólipos a París. Meses después del corte, este los puso entre los animales. También les dio el nombre de pólipos, por su parecido con unos animales marinos que ya se llamaban así. Trembley los vio luego tragar gusanos tan largos como ellos.

Su relato movió a otros estudiosos de la naturaleza a buscar casos parecidos. También dio pie a discusiones filosóficas sobre el alma, en las que Trembley no entró.

Quién era

La misma revisión moderna presenta a Abraham Trembley como un preceptor holandés, es decir, un maestro particular. Trabajaba con poco: plantas de un foso, vasos de agua y una lupa.

Observaba otros animalillos del agua cuando reparó en los pólipos. En cuanto se convenció de que eran animales, dejó de mirarlos. Semanas más tarde volvieron a llamarle la atención y ya no los soltó.

Mientras sus primeros pólipos cortados se rehacían, criaba también pulgones, unos insectos pequeños. Otro observador acababa de probar que un pulgón tiene crías aunque viva solo desde que nace, contra lo que se creía de los animales. Trembley escribió que aquello le inspiró mucha desconfianza hacia las reglas generales.

El hallazgo lo atribuyó al azar. Dejó escrito que nunca había tenido una idea parecida.

Qué se sabe hoy

El pólipo de Trembley se llama hoy Hydra, o hidra, y se describe como un animal de cuerpo simple. Los estudios modernos recogen que, cortada en dos, rehízo el cuerpo entero.

A principios del siglo XX, una investigadora injertó un trozo de una hidra en otra, y a esta le salió una segunda cabeza. La hidra se sigue usando para estudiar el envejecimiento, la regeneración y las células madre, de las que salen otras células del cuerpo.

Lo que se discute

Las fuentes no coinciden en la fecha. Un estudio moderno fecha el descubrimiento de la hidra en 1741; Trembley sitúa su primer corte un año antes.

Tampoco coinciden en el motivo. Dos estudios modernos dicen que cortó porque la creía planta. Él escribió que esperaba un animal y que los trozos murieran. Otro estudio habla de un estanque cercano, y él, de plantas sacadas de un foso.

Antes y después

  1. 1702Leeuwenhoek ve el animalillo pegado a hierbas de agua dulce, lo dibuja y no investiga más.
  2. 1740Trembley corta un pólipo en dos el 25 de noviembre; cada parte acaba siendo un animal completo.
  3. 1741En marzo, Réaumur recibe pólipos vivos, los pone entre los animales y les da su nombre.
  4. 1741En julio, Buffon cita en una carta el pólipo cortado entre dos hallazgos que llama singulares.
  5. 1909Ethel Browne injerta tejido de una hidra en otra y esta forma una segunda cabeza.

Fuentes

  1. Trembley A. Mémoires pour servir à l'histoire d'un genre de polypes d'eau douce, à bras en forme de cornes [Internet]. Internet Archive (ejemplar digitalizado de la Biodiversity Heritage Library); 1744 [consultado el 2026-10-08]. Disponible en: https://archive.org/details/mmoirespourservi01trem
  2. Hanson A. Spontaneous electrical low-frequency oscillations: a possible role in Hydra and all living systems. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences. 2021. doi:10.1098/rstb.2019.0763 PMID: 33487108
  3. Sandford S. The vegetal model: Buffon's general theory of reproduction. History and Philosophy of the Life Sciences. 2026. doi:10.1007/s40656-026-00736-3 PMID: 42274891
  4. Poczai P, Santiago-Blay JA. Chip Off the Old Block: Generation, Development, and Ancestral Concepts of Heredity. Frontiers in Genetics. 2022. doi:10.3389/fgene.2022.814436 PMID: 35356423

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