Divulgación
El zoo humano
Desmond Morris
Orbis, 1985
Tapa dura. Buen estado, con lomo deslucido por afectación al sol. 184 pg. Biblioteca de Divulgación Científica, Muy Interesante, 24. Biología. Ciencias. Antropología
Un comportamiento estereotipado es un movimiento, una postura o un sonido que el animal repite una y otra vez sin un fin determinado. Aparece sobre todo en animales encerrados en espacios pequeños y con pocas oportunidades de hacer lo que haría su especie en condiciones naturales.
Una estereotipia es un movimiento, una postura o una vocalización repetitivos o ritualizados que no persiguen ningún fin determinado [1].
En los animales se considera un comportamiento anormal [1].
El punto de partida suele ser el encierro. Las estereotipias se ven en animales en cautividad, domésticos o salvajes, que viven en espacios pequeños y con pocas oportunidades de realizar su comportamiento natural [1]. Una revisión sobre bienestar animal lo formula así: la restricción conductual, es decir, impedir al animal hacer lo que su especie hace, es a menudo la antesala de la estereotipia [2].
Por qué el gesto se repite es una cuestión de hipótesis. Según una de ellas, la repetición cumple una función sensorial: da al animal estímulos que el entorno no le da. Según otra, tiene un efecto ansiolítico, porque reduce la ansiedad: descarga la tensión acumulada y, al aliviar, se refuerza a sí misma. Otras explicaciones la relacionan con la frustración, con el aprendizaje o con alteraciones del sistema nervioso [1].
En el cerebro hay una pista. Las estereotipias se correlacionan con alteraciones en los ganglios basales, un conjunto de núcleos situados en la profundidad del cerebro que intervienen en seleccionar qué respuesta se pone en marcha [1]. Que aparezcan juntas no indica por sí solo cuál de las dos cosas causa la otra.
El enriquecimiento ambiental consiste en añadir al entorno objetos, estímulos o tareas que el animal pueda explorar y resolver. Esta intervención a veces reduce o elimina la estereotipia, y conviene ir cambiándola [1]. Tiene un límite: cuando el comportamiento ya está establecido, a veces es imposible eliminarlo por las alteraciones que se han producido en el cerebro [1].
Las consecuencias no son solo estéticas. Estos comportamientos pueden causar autolesiones y reducir la capacidad reproductiva. En los animales de laboratorio, además, pueden falsear la investigación sobre comportamiento [1].
Esquema · proceso
Esquema · bifurcación
Elefantes de zoológico. Hasta el 40 % de ellos desarrolla comportamientos estereotipados [1].
Los caballos estabulados, es decir, los que viven en cuadras, muestran un caso tan conocido que tiene nombre popular: los «vicios de establo». Suelen aparecer cuando el caballo pasa mucho tiempo encerrado sin el ejercicio suficiente [1]. En aves ocurre algo parecido: los loros criados en entornos pobres en estímulos desarrollan estereotipias [2].
Las formas más frecuentes en animales son [1]:
«Es una manía del animal.» La estereotipia habla más del entorno que del individuo. Se ha propuesto describirla como «comportamiento indicativo de un ambiente anormal» [1]. El bienestar animal se ha evaluado durante mucho tiempo con indicadores negativos, como las llamadas cinco libertades. Una de ellas es la libertad para expresar el comportamiento normal [2]. Más recientemente se ha propuesto un indicador positivo: la diversidad conductual, es decir, la variedad de conductas que muestra un animal. Si esa variedad es alta, es posible que sus necesidades estén cubiertas. Si es baja, lo probable es que el animal tenga estereotipias o esté aletargado [2]. La relación inversa entre las dos medidas se ha encontrado en el león asiático, el conejo blanco de Nueva Zelanda y el delfín mular, pero no en un estudio con dos especies de oso [2].
«Solo les pasa a los animales.» No. En personas aparecen con la discapacidad intelectual, los trastornos del espectro autista, la discinesia tardía y el trastorno de movimientos estereotípicos [1]. En el autismo a veces se llama stimming, bajo la hipótesis de que estimula uno o varios sentidos [1]. La demencia frontotemporal es una causa neurológica común [1]. Algunos fármacos y drogas también las provocan. Es el caso del punding, la compulsión por tareas mecánicas como ordenar o encajar y desencajar piezas, descrita primero en consumidores crónicos de anfetamina y después en pacientes de Parkinson tratados con levodopa [1].
«Es lo mismo que un tic.» En niños se distinguen bien [1]. Las estereotipias suelen empezar antes de los tres años, implican una parte mayor del cuerpo y son más rítmicas. Además, se mantienen constantes durante años, mientras que los tics aumentan y disminuyen. Un tic suele poder frenarse a voluntad durante un rato; un niño con una estereotipia rara vez intenta controlarla, aunque se le puede distraer para que pare. Los tics típicos son guiñar los ojos o carraspear. La estereotipia más común es agitar el brazo.
Comparación
| Aspecto | Estereotipia | Tic |
|---|---|---|
| Edad de inicio | Antes de los 3 años | Variable, más tardía |
| Parte del cuerpo | Mayor parte del cuerpo | Más localizada |
| Ritmicidad | Más rítmica y menos al azar | Más brusco y variable |
| Constancia en el tiempo | Se mantiene igual durante años | Aumenta y disminuye |
| Control voluntario | Rara vez se intenta frenar | Puede frenarse un rato |
| Ejemplo típico | Agitar el brazo | Guiñar los ojos o carraspear |
Datos de estudios de laboratorio en condiciones controladas. No son pautas de uso ni consejos de salud para personas, animales u objetos. Si tienes un problema de salud, consulta a un profesional.
Divulgación
Desmond Morris
Orbis, 1985
Tapa dura. Buen estado, con lomo deslucido por afectación al sol. 184 pg. Biblioteca de Divulgación Científica, Muy Interesante, 24. Biología. Ciencias. Antropología
Divulgación · En inglés
Jane Goodall
Houghton Mifflin Harcourt, 2009
Goodall's classic account of primate behavior combines a landmark scientific study with a fascinating adventure story of a determined young woman's struggle in remote Africa to approach primates in the wild as no one had ever done before.
Divulgación
Laurel Braitman
Indicios, 2015
Have you ever wondered if your dog might be a bit depressed? How about heartbroken or homesick? Animal Madness takes these questions seriously, exploring the topic of mental health and recovery in the animal kingdom and uncovering lessons that Publishers Weekly calls "Illuminating."