Universitario · En inglés
Animal Mind
Kristin Andrews
Taylor & Francis Group, 2014
Manual universitario sobre cognición y comportamiento animal, con un enfoque filosófico sobre la mente de los animales y sus implicaciones científicas.
El comportamiento estereotipado es un movimiento que un animal repite muchas veces, casi siempre igual y sin una utilidad visible en ese momento. Aparece sobre todo en cautividad, cuando el entorno no le deja completar una conducta que está motivado a hacer, como masticar, explorar o patrullar.
Una estereotipia animal es un movimiento, o una secuencia de movimientos, que el animal repite una y otra vez con la misma forma y sin una función obvia en el momento en que se observa.
Esta definición procede de la revisión que publicó la investigadora Georgia Mason en 1991. Se aplica a animales en cautividad o en alojamientos que limitan su espacio y sus actividades. En la clínica humana, la misma palabra tiene otro sentido.
Esquema · proceso
La disciplina que estudia estas conductas es la etología, la ciencia del comportamiento animal. Según el criterio de Mason, una estereotipia tiene tres rasgos. Es repetitiva. Es invariante, es decir, se ejecuta casi siempre igual. Y no tiene una función obvia en ese momento.
Repetirse no basta. El acicalado, la migración, el cortejo o la marcha amplia por el territorio se repiten y tienen una función clara. La etiqueta se reserva para secuencias que parecen atascadas: el mismo trayecto, el mismo giro o la misma mordida al barrote, en un lugar donde la conducta natural completa no cabe.
Cuando no se conoce bien la causa, Mason recomienda a veces hablar de conducta anormal repetitiva, abreviada como ARB por sus siglas en inglés. Es una forma prudente de nombrar lo que se ve sin afirmar más de lo que se sabe. Primero se describe la forma del movimiento, cuántas veces ocurre y en qué contexto. Después se busca la causa.
El proceso suele empezar en un alojamiento con poco espacio y pocas ocasiones para hacer lo que es propio de la especie. Los etólogos proponen varias explicaciones, compatibles entre sí. La primera es la frustración motivacional. El animal empieza una conducta que desea hacer, como buscar una salida, hurgar o pastar, y no puede terminarla. El fragmento de movimiento que sí puede hacer se repite.
La segunda explicación es el sustituto empobrecido. Donde el animal patrullaría un territorio amplio, aparece una caminata en línea recta junto a la valla. La tercera es el afrontamiento, que la literatura llama coping. Según esta idea, repetir el movimiento modificaría el nivel de activación del animal. La evidencia es mixta y no permite concluir que la estereotipia sea buena porque calma.
Con el tiempo, el patrón puede automatizarse y convertirse en un hábito. Algunos investigadores proponen como hipótesis que intervienen cambios en los ganglios basales, un grupo de estructuras del interior del cerebro, y en la dopamina, una sustancia que usan las neuronas para comunicarse. Es una línea de investigación, no un diagnóstico que pueda aplicarse a un animal concreto.
La respuesta que más se estudia es el enriquecimiento ambiental: cambiar el entorno para que el animal pueda hacer más conductas naturales o preferidas. Suele bajar la frecuencia de la estereotipia, sobre todo si llega pronto. Si el patrón persiste, puede causar lesiones, reducir la reproducción y sesgar los datos de los experimentos de laboratorio.
La especie, la edad y la historia de alojamiento modifican esta ruta. No todas las especies responden igual al mismo estrés aparente. Un patrón fijado en animales jóvenes puede resistir más.
El listón del box. Un caballo pasa muchas horas en el box, el pequeño recinto donde se le aloja en la cuadra. Mastica siempre el mismo listón de madera hasta dejarlo surcado. No está comiendo heno. Hace el mismo gesto sobre la madera, con un ritmo predecible. La hipótesis de trabajo es que le falta un material adecuado para su impulso de forrajeo, la búsqueda y manipulación del alimento. A eso se suman el aburrimiento y el poco movimiento. La literatura sobre bienestar equino apunta a más forraje fibroso, más tiempo fuera del box y objetos que pueda manipular con la boca, siempre con criterio veterinario. Si el patrón dura años, la reducción puede ser lenta.
El loro y el círculo en la percha. Un loro vive en un aviario estrecho. Antes de pedir atención, gira siempre hacia el mismo lado, con una secuencia rígida. Para bajar la frecuencia de ese giro se estudia darle más espacio de vuelo, más ocasiones de manipular objetos y un contacto social variado. El caso enseña a leer el resultado. Si el giro desaparece tras enriquecer el aviario, es una buena noticia. Si solo disminuye, el bienestar puede haber mejorado igualmente según otros indicadores, como el estado del plumaje, el desarrollo de conductas de forrajeo o la reducción del picaje, la costumbre de arrancarse las plumas.
El ratón de laboratorio y los barrotes. En las jaulas estándar, algunos ratones muerden los barrotes en ráfagas fijas. Ese patrón se ha usado en investigación para comparar el número de animales por jaula, el enriquecimiento y las cepas, que son las líneas genéticas de ratón. Este caso muestra que las estereotipias no son solo cosa de zoológicos. También muestra que comparar estudios exige medir igual: con la misma definición de la conducta, el mismo horario y el mismo método de observación.
Comparación
| Aspecto | Caballo | Loro | Ratón |
|---|---|---|---|
| Patrón | Masticar siempre el mismo listón | Girar en la percha hacia el mismo lado | Morder barrotes en ráfagas fijas |
| Motivación probable | Forrajeo y manipulación oral | Vuelo, manipulación y contacto social | Exploración y control del entorno |
| Cambio que se estudia | Más forraje fibroso y tiempo fuera del box | Más espacio de vuelo y objetos que manipular | Jaulas enriquecidas y menor densidad |
Llamar estereotipia a cualquier repetición. El cortejo, el acicalado o la migración se repiten y son normales, porque tienen una función clara. Una estereotipia es además invariante y no tiene una función obvia en ese momento.
Pensar que, si el animal se calma así, está bien. La hipótesis del afrontamiento no está demostrada como regla. Los visitantes de un zoo a veces interpretan que un animal que camina de un lado a otro está loco, o que está feliz porque se mueve. Las dos lecturas son precipitadas. Lo útil es tomarlo como una señal para preguntar por su historia de alojamiento, su espacio y su enriquecimiento.
Creer que la ausencia de estereotipia demuestra bienestar, o que su persistencia demuestra lo contrario. Un zoo puede tener animales sin estereotipias visibles y fallar en otros aspectos. Otro puede tener un animal anciano que conserva parte de su caminata repetida aunque el recinto haya mejorado de verdad. El bienestar se valora con varios indicadores: la fisiología del estrés, las preferencias del animal, su salud y su etograma completo, que es el registro de todas las conductas que realiza. Enriquecer un día tampoco borra un patrón de años.
Esquema · bifurcación
¿Cuáles son los tres rasgos que, según Mason, definen una estereotipia animal?
Es repetitiva, es invariante o rígida y no tiene una función obvia en el momento en que se observa.
En el caso del caballo que mastica el listón, ¿qué motivación podría estar quedando incompleta?
Según la hipótesis etológica habitual, el forrajeo y la manipulación con la boca, junto con la falta de movimiento.
Se amplía el recinto de un animal y su caminata repetida no desaparece. ¿Significa eso que enriquecer fue inútil?
No. Puede haber una mejora parcial o mejoras en otros indicadores, y los patrones fijados desde hace tiempo bajan despacio.
¿Por qué Mason recomienda a veces hablar de conducta anormal repetitiva en lugar de estereotipia?
Porque, cuando falta evidencia sobre el mecanismo, es más riguroso describir la conducta con prudencia que afirmar su causa.
¿Qué hay que comprobar antes de comparar la frecuencia de estereotipias que dan dos estudios distintos?
Que usen la misma definición de la conducta, el mismo método de muestreo y el mismo horario, y que tengan en cuenta la densidad de animales y el tipo de alojamiento.
Universitario · En inglés
Kristin Andrews
Taylor & Francis Group, 2014
Manual universitario sobre cognición y comportamiento animal, con un enfoque filosófico sobre la mente de los animales y sus implicaciones científicas.
Divulgación
Desmond Morris
Orbis, 1985
Ensayo de divulgación que analiza la conducta humana en la vida urbana comparándola con el comportamiento animal y la psicología comparada.
Divulgación · En inglés
Jane Goodall
Houghton Mifflin Harcourt, 2009
Relata el trabajo de campo de la autora sobre el comportamiento de los chimpancés salvajes en Gombe, África. Combina el registro de una investigación científica pionera con la narración de su experiencia viviendo y observando a estos primates en su hábitat natural.
Divulgación
Laurel Braitman
Indicios, 2015
El libro explora la salud mental de los animales: ansiedad, depresión, trastornos compulsivos y procesos de recuperación en especies como perros, aves y elefantes. Plantea qué revelan estas conductas sobre las emociones animales y sobre nosotros mismos.
Institución · Universitario · En inglés
animalbehaviorsociety.org
Sociedad científica dedicada al estudio del comportamiento animal, con información sobre investigación, becas, premios y su reunión anual.