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ICTV - International Committee on Taxonomy of Viruses
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Recurso oficial de taxonomía vírica, con buscador de especies, listas maestras de especies y metadatos de virus actualizados periódicamente.
El virus del papiloma humano es un virus diminuto, hecho de una cubierta de proteínas que guarda ADN, el material con las instrucciones de la célula. Infecta las capas de células que cubren la piel y el interior húmedo del cuerpo, y se multiplica a la vez que ellas se renuevan, como un polizón en una escalera mecánica. En las mujeres, el cuello del útero tiene una franja donde se juntan dos tejidos distintos: se piensa que allí la infección es más probable y, según el modelo más aceptado, el virus regula mal sus propios genes.
El virus del papiloma humano es un virus de ADN que se instala en el fondo de las capas de células que recubren el cuerpo y se copia mientras esas células suben y se renuevan.
Esquema · proceso
El virus del papiloma humano es una partícula diminuta: una cubierta de proteínas que guarda un pequeño círculo de ADN. No es uno solo, sino una familia con más de 150 tipos. Cada tipo prefiere un tejido concreto, unos la piel y otros el interior húmedo del cuerpo, como la boca o el cuello del útero. Este último es la parte baja del útero.
Todos esos tejidos son capas de células que cubren una superficie, y cada una de esas capas se llama epitelio. Funciona como una escalera mecánica. Abajo del todo están las células que se dividen, las células basales. Sus hijas ocupan un peldaño, maduran mientras suben y arriba se desprenden: así se renueva la piel.
El virus es un polizón de esa escalera y solo puede subirse en el primer peldaño. Necesita llegar a una célula basal, y a menudo lo consigue donde el epitelio se ha lesionado. Su ADN solo se instala junto al de la célula si esta se está dividiendo. Allí queda en muy pocas copias.
Arriba, la escena cambia. En los peldaños altos las células ya habían dejado de copiar su ADN, y dos proteínas del virus las obligan a ponerse a copiar otra vez. El virus aprovecha esa maquinaria para fabricarse. Los virus nuevos salen con las células que se desprenden, sin reventarlas.
Un viaje así pasa casi inadvertido. Todo ocurre dentro del epitelio y, en general, el virus no pasa a la sangre, no rompe las células y no se asocia a inflamación. Faltan las señales de alarma que suelen avisar a las defensas.
Cuando la respuesta defensiva llega a la zona, unas células defensivas entran en el tejido infectado y las células con virus se sustituyen por otras de aspecto normal, sin una muerte celular llamativa. En otros casos el virus sigue activo en las células de la escalera durante mucho tiempo.
Ese tiempo importa por lo que hacen las dos proteínas del virus. Cada célula tiene dos mecanismos internos que le impiden copiar su ADN a destiempo. Uno la detiene, o la lleva a morir, cuando sufre algún daño. El otro retiene el arranque de la copia hasta que toca.
En ciertos tipos del virus, una de las dos proteínas marca el primer mecanismo para que la propia célula lo destruya, y la otra hace lo mismo con el segundo. La célula se pone entonces a copiar su ADN antes de tiempo. En el viaje normal, otra proteína del virus las mantiene a raya. Si ese control falla, la célula va sumando errores en sus genes, una de las vías por las que una célula puede acabar volviéndose cancerosa.
El cuello del útero tiene una particularidad. Allí el tejido de varias capas, el que sube como una escalera, limita con otro tejido de tipo distinto, y la franja de unión se llama zona de transformación. Se piensa que la infección es más probable en ella, sobre todo en la pubertad, cuando hay células cambiando de un tipo a otro.
Según el modelo que proponen los investigadores, en esa franja el virus regula mal sus genes. Las dos proteínas se fabrican sin control, pero no llegan a formarse virus completos. En la escalera, el viaje se corta antes de llegar arriba: el polizón no monta virus nuevos, pero sus dos proteínas siguen alterando la célula. Según ese modelo, ahí se concentran los cambios celulares de una infección larga.
Esquema · bifurcación
Comparación
| Aspecto | En la escalera normal | En la zona de transformación |
|---|---|---|
| Las dos proteínas | Otra proteína del virus las mantiene a raya | Se fabrican sin control |
| Virus completos | Se montan y salen con las células de arriba | No llegan a formarse |
| El viaje | Llega hasta arriba | Se corta antes de llegar arriba |
Los tipos 6 y 11, parientes con sitios distintos. Estos dos tipos comparten la mayor parte de su ADN, pero el 6 aparece más en los genitales y el 11 más en la boca. El lugar parece decidirse sobre todo dentro de la célula, según cómo cada tipo activa sus genes, aunque la entrada también puede influir.
El virus oral del conejo. Uno de los papilomavirus de animales produce lesiones en la boca de los conejos, que acaban desapareciendo, y aun así el ADN del virus se sigue detectando en el tejido. En animales, entonces, algunas células parecen guardar ese ADN sin usarlo; en personas aún no está confirmado.
«Es un solo virus.» Bajo ese nombre hay una familia muy numerosa, y cada tipo tiene su tejido preferido. Algunos viven en la piel desde la infancia.
«El virus revienta las células que infecta.» En general las deja enteras y espera a que se desprendan solas, que es lo que harían de todos modos. Esa discreción retrasa que las defensas se enteren.
¿Por qué al virus no le basta con tocar las células de la superficie de la piel?
Porque esas células están a punto de desprenderse y ya no se dividen. El ADN del virus solo se instala en una célula del fondo que se esté dividiendo.
¿Qué pasaría con el virus si las células de los peldaños altos no pudieran volver a copiar su ADN?
Se quedaría con las pocas copias del principio. Sin esa segunda ronda de copia apenas habría material para fabricar virus nuevos.
¿Por qué las defensas tardan en reaccionar ante esta infección?
Porque faltan las señales de alarma habituales. En general no hay células rotas, ni inflamación, ni virus en la sangre, y las células defensivas no resultan infectadas.
¿Qué cambia dentro de una célula si las dos proteínas del virus siguen activas sin control durante mucho tiempo?
Los dos mecanismos que vigilan la copia de ADN quedan destruidos, la célula copia su ADN a destiempo y va sumando errores en sus genes.
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