¿Qué es el virus del papiloma humano y cómo afecta a las mujeres?

El virus del papiloma humano se transmite por contacto de piel con piel durante el sexo. Casi siempre desaparece solo, sin dejar rastro. Pero no siempre: cuando la infección persiste, algunos de sus tipos pueden derivar, años después, en cáncer de cuello del útero. Ese cáncer se detecta a tiempo. Y en buena parte se previene con vacunas.

Una secuencia circular muestra un virus entrando en tejido epitelial, moléculas invasoras dentro de una célula desplazando a estructuras reguladoras, y células multiplicándose sin control hasta formar tejido engrosado e irregular.
Ilustración. No es una micrografía ni un escáner médico. Se ve un virus, moléculas y células transformándose en tejido irregular.

En una frase

El VPH no es un virus: es una familia. Más de doscientos tipos, pequeños, que guardan su información genética en forma de ADN y que infectan la piel y las mucosas. De esa familia, unos pocos tipos pueden provocar cáncer. Sobre todo, el de cuello del útero.

Cómo funciona

El virus. Mide entre 52 y 55 nanómetros; un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro. No tiene envoltura: su ADN viaja protegido solo por la cápside, una cubierta hecha de proteínas.

Las cápsides de los distintos tipos se parecen tanto que no sirven para distinguirlos. Lo que los separa está en el ADN: ahí se definen los genotipos. Se conocen más de 200. Se ordenan según su riesgo oncológico, es decir, su capacidad de causar cáncer.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) considera carcinógenos, de alto riesgo, a los tipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66. Otros, como el 6 y el 11, son de bajo riesgo.

Cómo llega. Todos los VPH se transmiten por contacto de piel con piel, por las mucosas, por material contaminado o de la madre al feto. Entre treinta y cuarenta tipos pasan normalmente por contacto sexual e infectan la región anogenital, sobre todo en el sexo vaginal, oral o anal. No se propaga por la sangre, la saliva ni los fluidos corporales. Y se transmite aunque no haya ningún síntoma visible.

Qué pasa después. Casi siempre, nada que se note. La mayoría de las infecciones no da síntomas y la mayoría de las personas infectadas no lo sabe. En mujeres jóvenes, el 70 % de las infecciones desaparece en un año y el 90 % en dos: el propio sistema de defensas las elimina.

El problema empieza cuando la infección persiste, algo que ocurre en entre el 5 y el 10 % de las mujeres infectadas. Entonces existe el riesgo de que aparezcan lesiones precancerosas en el cuello del útero, la parte baja del útero que se abre a la vagina. Una lesión precancerosa es un grupo de células alteradas que todavía no son cáncer pero pueden llegar a serlo. El paso a cáncer invasivo, el que ya penetra en los tejidos, suele tardar entre 15 y 20 años.

Dentro de la célula. Los tipos de alto riesgo fabrican dos proteínas, E6 y E7, que destruyen a p53 y a pRb. Estas dos son proteínas supresoras de tumores: frenos que impiden que la célula se divida sin control. Sin esos frenos, el ciclo de división se desajusta y las células se multiplican sin límite.

El entorno. En una vagina sana dominan las bacterias del género Lactobacillus, entre el 50 y el 90 % de los microorganismos. Las mujeres cuya microbiota vaginal no está dominada por Lactobacillus, o lo está por la especie Lactobacillus iners, presentan entre dos y tres veces más probabilidad de tener VPH de alto riesgo y lesiones del cuello del útero. Es una asociación: los datos sugieren que el entorno vaginal también influye en que la infección persista o no, pero no lo demuestran.

Detectar y tratar. La citología o test de Papanicolaou (pap) busca células anormales que podrían volverse cancerosas. La inspección visual del cuello del útero con ácido acético revela verrugas y otros crecimientos anormales como manchas blancas. Los tests de ADN del VPH son más sensibles que ambos. Las células anormales se eliminan con un procedimiento simple: un asa cauterizante o la congelación, llamada crioterapia.

Prevenir. Las vacunas Cervarix y Gardasil impiden la infección por los tipos 16 y 18. Gardasil protege además contra los dos tipos que causan el 90 % de las verrugas genitales. Los CDC, la agencia de salud pública de Estados Unidos, recomiendan vacunar entre los 11 y los 26 años.

Esquema · proceso

Cómo el virus desencadena el cáncer

  1. Entrada del virusEl VPH entra en las células de la piel o las mucosas mediante contacto directo, sin usar la sangre.
  2. Producción de E6 y E7Los tipos de alto riesgo fabrican dentro de la célula infectada las proteínas E6 y E7.
  3. Destrucción de los frenosE6 y E7 degradan a p53 y pRb, las proteínas que frenan la división celular descontrolada.
  4. Ciclo celular desajustadoSin esos frenos, el ciclo de división se desajusta y las células se multiplican sin límite.
  5. Lesión y cáncerLas células alteradas forman lesiones precancerosas que, en 15 a 20 años, pueden volverse cáncer invasivo.
Muestra cómo las proteínas virales E6 y E7 desactivan los frenos naturales de la célula hasta producir cáncer. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Esquema · bifurcación

Qué ocurre tras la infección por VPH

Infección por VPH
Tipo de bajo riesgo (6, 11)El sistema inmune reconoce el virusAparecen verrugas genitales u otros crecimientos benignosLas lesiones no evolucionan a cáncer
Tipo de alto riesgo, infección resueltaEl sistema de defensas elimina el virus en uno o dos añosEl 70% desaparece en un año y el 90% en dosNo queda infección ni lesión
Tipo de alto riesgo, infección persistente (5-10%)Las proteínas E6 y E7 inactivan los frenos celularesAparecen lesiones precancerosas en el cuello del úteroTras 15 a 20 años pueden progresar a cáncer invasivoRiesgo de cáncer de cuello de útero
Tres caminos posibles tras la infección por VPH, según el tipo de virus y si persiste o no. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Comparación

Tipos de VPH de alto y bajo riesgo oncológico

AspectoAlto riesgoBajo riesgo
Tipos ejemplo16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 666 y 11
Qué pueden causarLesiones precancerosas y cáncer de cuello de úteroVerrugas genitales
Proteínas que fabricanE6 y E7, que degradan p53 y pRbNo descritas como oncogénicas
Prevención por vacunaCervarix y Gardasil protegen contra los tipos 16 y 18Gardasil cubre los tipos causantes del 90% de verrugas
Contraste entre los tipos de VPH de alto riesgo, que pueden provocar cáncer, y los de bajo riesgo, que causan verrugas. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Un ejemplo

La pista llegó de una comparación sencilla. Las tasas de cáncer de cuello del útero eran mayores en las prostitutas que en las monjas. Eso apuntaba a algo que se contagiaba por vía sexual.

El médico alemán Harald zur Hausen identificó al VPH como una causa de cáncer cervical y recibió por ello el Premio Nobel de Medicina en 2008. Hoy se sabe que la infección por VPH es la causa principal de casi todos los casos. Solo el tipo 16 causa entre el 41 y el 54 % de ellos.

En Estados Unidos, hace cincuenta años, el cáncer cervical era la principal causa de muerte de las mujeres. La tasa de fallecimientos se ha reducido en dos tercios y hoy ocupa el octavo lugar. Aun así, el 11 % de las estadounidenses no se hace el pap. Su probabilidad de tener este cáncer aumenta mucho.

Fuera de los países ricos el panorama es otro. Entre el 80 y el 85 % de las muertes por cáncer cervical ocurre en países en desarrollo.

Lo que se suele confundir

«Tener VPH es tener cáncer». No. Es una infección muy común: se calcula que, a los 50 años, el 80 % de las mujeres estadounidenses habrá contraído al menos un tipo genital. La gran mayoría desaparece en uno o dos años. Solo cuando persiste, en un 5 a 10 % de las mujeres infectadas, aparece el riesgo de lesiones precancerosas, y el camino hasta el cáncer suele durar de 15 a 20 años, tiempo para detectarlo y tratarlo.

«Si no hay síntomas, no hay contagio». Tampoco. El virus se transmite aunque la persona infectada no tenga signos visibles. Lo que no lo transmite es la sangre, la saliva o los fluidos corporales: el contagio es por contacto directo de piel con piel.

«El VPH es un solo virus; si ya lo pasé, estoy protegida». Son más de 200 tipos, y la defensa del cuerpo contra ellos es específica de cada tipo. Una persona puede volverse resistente a uno y seguir expuesta a los demás. Por eso tampoco todos son iguales: los tipos 1 y 2 causan verrugas comunes en la piel, mientras que el 16 o el 18 pueden desencadenar cáncer.

Para recordar

  • El VPH es una familia de más de 200 tipos de virus; unos treinta o cuarenta se transmiten por vía sexual y unos pocos son de alto riesgo de cáncer.
  • La mayoría de las infecciones no da síntomas y desaparece sola en uno o dos años.
  • El riesgo está en la infección que persiste, que puede producir lesiones precancerosas en el cuello del útero y, tras 15 a 20 años, cáncer.
  • El pap, la inspección con ácido acético y los tests de ADN permiten encontrar a tiempo las lesiones, y las vacunas previenen la infección por los tipos 16 y 18.

Cifras

  • 52–55 nm: diámetro aproximado del virus [1].
  • Más de 200: tipos de VPH conocidos [1].
  • 30–40: tipos que se transmiten por contacto sexual e infectan la región anogenital [1].
  • 70 % y 90 %: infecciones que desaparecen en 1 y 2 años, en mujeres jóvenes [1].
  • 5–10 %: mujeres infectadas en las que la infección persiste [1].
  • 15–20 años: tiempo habitual de progresión de lesión precancerosa a cáncer invasivo [1].
  • 65 %: cánceres cervicales debidos, juntos, a los tipos 16 y 18; 41–54 %, solo al tipo 16 [1].
  • 70 %: cánceres cervicales causados por los tipos contra los que protegen Cervarix y Gardasil [1].
  • 80 %: mujeres estadounidenses que, a los 50 años o más, habrán contraído al menos un tipo genital [1].
  • 26,8 %: mujeres de 14 a 59 años en EE. UU. infectadas en un momento dado (2003–2004); 15,2 % con tipos de alto riesgo [1].
  • 490 000 casos y 270 000 muertes al año por cáncer cervical en el mundo; el 80–85 % de las muertes, en países en desarrollo [1].
  • 11–26 años: edad de vacunación recomendada por los CDC [1].
  • 50–90 %: proporción de Lactobacillus en la microbiota vaginal sana [3].
  • 2–3 veces: mayor probabilidad de VPH de alto riesgo y lesiones cervicales con microbiota no dominada por Lactobacillus o dominada por L. iners [3].

Datos de estudios de laboratorio en condiciones controladas. No son pautas de uso ni consejos de salud para personas, animales u objetos. Si tienes un problema de salud, consulta a un profesional.

Gráfico

Porcentajes clave sobre el VPH y el cáncer cervical

Desaparece en 1 añoinfecciones en mujeres jóvenes70 %
Desaparece en 2 añosinfecciones en mujeres jóvenes90 %
Causado por tipos 16 y 18de los cánceres cervicales65 %
Mujeres infectadas a los 50 añosen Estados Unidos80 %
No se hacen el papmujeres estadounidenses11 %
Comparación de los principales porcentajes citados sobre la infección por VPH y el cáncer cervical. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Referencias

  1. Virus del papiloma humano [Internet]. Wikipedia.Licencia CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/
  2. Pereira GM, Calfa S, Santos PRD, Freitas AJAD, Bortoletto SMJ, Reis RM, et al. MicroRNA Dysregulation in HPV-Driven Cervical Cancer: A Review of Oncoprotein-Targeted Signaling Pathways. Life. 2026-08-14;16(8):1332. doi:10.3390/life16081332 PMID: 42653020Licencia CC BY
  3. Wang W, Yu T. The implications and mechanisms of vaginal microbiota metabolites on cervical cancer progression. Frontiers in Cellular and Infection Microbiology. 2026-08-14;16. doi:10.3389/fcimb.2026.1886165 PMID: 42666586Licencia CC BY

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