Las ráfagas del hipocampo preceden a lo imprevisible

En personas con electrodos implantados, el hipocampo emitió más ráfagas breves de actividad antes de imágenes difíciles de anticipar. Esas ráfagas se acompañaron de cambios en dos áreas visuales, aunque el trabajo no determina cómo se producen.

Fuente: Nature Neuroscience, 25 de junio de 2026.

Ilustración de una ráfaga breve que llega hasta un ojo.
Ilustración. No es un registro. Una ráfaga breve sale del hipocampo y llega a la vista, antes de la imagen.

La pregunta

Según una idea extendida, el cerebro adelanta lo que va a percibir y corrige cuando falla. Para eso tiene que estimar también cuánto puede fiarse de su predicción.

El hipocampo, una estructura profunda ligada a la memoria, es candidato a hacer esa estimación. Emite ráfagas breves de actividad rápida, llamadas ripples, estudiadas sobre todo en roedores y en relación con el recuerdo. En personas se conocía su papel en el recuerdo; no estaba claro que anticipen algo sin memoria de por medio, ni cómo llegaría ese aviso a las áreas visuales.

Qué hicieron

Participaron personas con epilepsia resistente a la medicación, en Madrid y en Zúrich. Llevaban electrodos dentro del cerebro para localizar el origen de sus crisis. Todas tenían contactos en el hipocampo. Una parte los tenía también en la corteza occipital, un escalón temprano de la vía visual, o en el giro fusiforme, un área visual superior.

Aparecía una figura de color y había que señalar con una tecla cuál de cuatro opciones era. El reparto de probabilidad entre las cuatro figuras cambiaba de un bloque a otro: unos bloques eran más previsibles y otros menos. De ahí salen dos medidas por ensayo. La incertidumbre indica lo imprevisible que es la figura antes de verla. La sorpresa, lo improbable que resultó la que salió.

Se contaron las ráfagas del hipocampo y se analizó en las tres regiones la actividad gamma, un ritmo eléctrico rápido.

Ficha del estudio

Qué
Si las ráfagas del hipocampo anticipan lo imprevisible de una imagen y se asocian a cambios en la respuesta de la corteza visual.
Tipo de estudio
experimental
En quién
Personas con epilepsia resistente a la medicación y electrodos implantados antes de una cirugía.
Cómo
Registro eléctrico dentro del cerebro durante una tarea de identificar figuras cuya probabilidad cambiaba de bloque en bloque.
Cuántos
18 personas, 17 analizadas; 8 con contactos en la corteza occipital y 7 en el giro fusiforme.
Dónde
Nature Neuroscience, 25 de junio de 2026
Autores
Frank, Moratti, Hellerstedt y otros 9 autores
Licencia
CC BY 4.0
Leído
El artículo, sin el material suplementario. Ir al artículo

Escrito desde el artículo original. No hemos hablado con sus autores.

Esquema · proceso

De los electrodos a las ráfagas y la actividad gamma

  1. ElectrodosPersonas con epilepsia resistente llevaban electrodos dentro del cerebro, con contactos en el hipocampo y en áreas visuales.
  2. TareaAparecía una figura de color y había que señalar con una tecla cuál de cuatro opciones era.
  3. BloquesLa probabilidad de cada figura cambiaba de un bloque a otro: unos eran más previsibles y otros menos.
  4. MedidasSe contaron las ráfagas del hipocampo y se analizó la actividad gamma en tres regiones.
El registro y la tarea, en el orden en que se contaron. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Qué encontraron

Las ráfagas fueron más frecuentes antes de la figura que después, y se concentraron en los bloques de incertidumbre alta. Las que precedían de cerca a la figura duraban más cuanto mayor era la incertidumbre. La sorpresa no aumentó su número ni su duración. En los ensayos de incertidumbre alta, las respuestas fueron algo más rápidas cuando había una ráfaga previa.

En la corteza occipital, la actividad gamma previa crecía con la incertidumbre, y quedaba reducida cuando había una ráfaga del hipocampo. En el giro fusiforme, la respuesta gamma a una figura sorprendente llegaba antes si la había precedido una ráfaga. Tras las figuras sorprendentes aumentó el flujo de señal del giro fusiforme hacia el hipocampo, según un análisis estadístico de dirección.

Comparación

Con y sin ráfaga previa del hipocampo

AspectoCon ráfaga previaSin ráfaga previa
Respuestas con incertidumbre altaAlgo más rápidasAlgo más lentas
Gamma previa en la corteza occipitalReducidaCrecía con la incertidumbre
Ráfagas y cambios en la corteza coinciden en el tiempo; no se provocaron ni se suprimieron ráfagas. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Línea de tiempo

Cuándo se vieron los cambios, respecto a la figura

  1. 800 a 400 ms antesRáfagas del hipocampoSe concentraron antes de la figura, en ensayos de incertidumbre alta.
  2. 510 a 130 ms antesGamma occipitalLa actividad gamma previa crecía con la incertidumbre.
  3. 250 a 550 ms despuésGiro fusiformeLa respuesta gamma a una figura sorprendente, tras una ráfaga previa.
Son ventanas de tiempo en las que coincidieron los cambios; no se probó que unos provoquen los otros. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Lo que no resuelve

No se sabe qué cambia en la corteza tras una ráfaga; los autores proponen estudiarlo en animales. Entre el hipocampo y la corteza occipital no se detectó flujo dirigido de información. Los autores plantean dos explicaciones sin decidir entre ellas: una preparación de la corteza o una influencia a través de áreas intermedias. La relación entre las dos áreas visuales no se analizó, porque pocas personas tenían contactos en ambas. Las ráfagas posteriores a la figura no se asociaron con la conducta ni con la corteza; su función queda abierta.

El tamaño de la muestra no se fijó de antemano, y los análisis de la corteza se apoyan en menos de la mitad de los participantes. Todos tenían epilepsia. Ráfagas y cambios en la corteza coinciden en el tiempo, pero no se provocaron ni se suprimieron ráfagas. El trabajo propone un mecanismo de la percepción y no evalúa ningún uso médico.

Dónde encaja

Según los autores, trabajos en roedores habían mostrado que estas ráfagas representan tanto recorridos hechos como recorridos posibles. Sobre si influyen en la conducta, el trabajo reconoce resultados dispares en estudios anteriores.

Los autores leen sus datos desde la teoría de que el cerebro predice lo que percibe. Las ráfagas comunicarían lo previsible que es lo que viene y ajustarían el peso que la corteza da a sus errores. Esa interpretación descansa en un supuesto que ellos mismos llaman simplificador: que la actividad gamma refleja esos errores.

Términos

HipocampoEstructura profunda del cerebro, ligada a la memoria, que extrae regularidades de la experiencia.
Ráfagas del hipocampo (ripples)Episodios muy breves de actividad eléctrica rápida que el hipocampo emite de forma intermitente.
Actividad gammaRitmo eléctrico rápido del cerebro, que el artículo toma como indicio de que un área señala un error de predicción.
Corteza occipitalZona de la vía visual ventral que ocupa un escalón temprano en el procesamiento de la imagen.
Giro fusiformeÁrea visual de nivel superior de la vía visual ventral, que en esta tarea responde a la sorpresa.

Cifras

  • 18 personas con epilepsia resistente a la medicación (edad media de 37,3 años, 8 hombres); 17 entraron en el análisis y 1 quedó fuera por acertar menos del 25 % de los ensayos.
  • De las 17, 8 tenían contactos en la corteza occipital y 7 en el giro fusiforme; solo 4 en ambas.
  • 2.728 ráfagas del hipocampo detectadas durante la tarea, de 12 bloques de 40 ensayos.
  • Las ráfagas se concentraron entre 800 y 400 milisegundos antes de la figura, en ensayos con una incertidumbre de 1,7 a 1,9 bits.
  • Giro fusiforme: la respuesta a la sorpresa apareció entre 250 y 550 milisegundos tras la figura con ráfaga previa, y entre 510 y 710 milisegundos sin ella.
  • Corteza occipital: la actividad gamma creció con la incertidumbre entre 510 y 130 milisegundos antes de la figura.

Datos obtenidos en condiciones controladas de laboratorio; no son pautas ni recomendaciones aplicables fuera del laboratorio.

Fuentes

  1. Frank D, Moratti S, Hellerstedt R, Sarnthein J, Li N, Horn A, et al. Human hippocampal ripples tune cortical responses based on predicted uncertainty. Nature Neuroscience. 2026-06-25;29(8):1987-1998. doi:10.1038/s41593-026-02345-6CC BY 4.0 (según Europe PMC o Crossref)

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