En una frase
La división celular es el proceso en el que una célula inicial se parte para formar células hijas, después de haber duplicado su material genético, el genoma [1].
Cómo funciona
Una célula eucariota, animal o vegetal, guarda su ADN dentro de un núcleo. No se divide de golpe. Recorre un ciclo con cuatro fases, siempre en el mismo orden: G1, S, G2 y M [2].
G1 y G2 son intervalos de crecimiento y preparación. En la fase S, la célula copia su ADN. Desde ese momento cada cromosoma, cada pieza en que se empaqueta el ADN, está formado por dos copias idénticas unidas: las cromátidas hermanas [1].
La fase M es la división. Tiene dos partes [1].
La primera es la mitosis: el núcleo se divide. Los cromosomas se ordenan en el centro de la célula y las dos cromátidas de cada uno se separan hacia lados opuestos [1]. Un andamiaje de fibras, el huso mitótico, garantiza que cada célula hija reciba una copia de cada cromosoma [1].
La segunda es la citocinesis: se divide el citoplasma, el contenido de la célula fuera del núcleo. El resultado, dos células hijas [1].
Todo el recorrido lo gobiernan unas proteínas de control, las quinasas dependientes de ciclinas (CDK), junto a sus compañeras, las ciclinas [2]. Si la copia del ADN queda incompleta, o el ADN acumula daños, unos mecanismos de vigilancia, los puntos de control, frenan el paso a la fase siguiente [2].
En las bacterias, células sin núcleo, el proceso es más simple. El único cromosoma se copia y la célula se estrangula por la mitad: fisión binaria. Del estrangulamiento se encarga un anillo que se contrae, formado en gran parte por la proteína FtsZ [1].