Harvey demuestra que la sangre da vueltas por el cuerpo
En 1628, el médico William Harvey publicó que la sangre da vueltas por el cuerpo. El corazón la empuja por las arterias y vuelve por las venas, siempre la misma. Hasta entonces se creía que el cuerpo la fabricaba de nuevo con la comida y la gastaba. Hoy se llama circulación de la sangre.
Qué se vio y cómo
En su libro, William Harvey describe un brazo atado con una cinta muy apretada. Por encima de la cinta late con fuerza una arteria, uno de los conductos que salen del corazón. Se hincha, escribió, «con una especie de marea». Por debajo no hay pulso, y la mano conserva su color.
Después la cinta se afloja a medias. El brazo y la mano se cargan de color y, pasados diez o doce latidos, la mano está hinchada. Las venas, los conductos de vuelta, se marcan abultadas y «nudosas» por debajo de la cinta, nunca por encima.
Harvey explicó qué probaba aquello. Con la cinta apretada, las arterias quedan cerradas y a la mano no le llega sangre. Con la cinta a medias, la sangre vuelve a entrar por las arterias, empujada por el corazón. Las venas siguen oprimidas y no la dejan regresar, de modo que se acumula debajo. La sangre, concluyó, entra en el brazo por las arterias y sale por las venas. Dentro de las venas hay además unas piezas, las válvulas, que solo la dejan pasar hacia el corazón.
La otra prueba es un cálculo, y va contra la idea de que la sangre se forma de nuevo con la comida. Harvey abrió animales, vivos y muertos, para mirar el corazón. En un hombre muerto midió cuánta sangre cabe en la cámara izquierda, la que la lanza a las arterias.
Supuso que en cada latido salía solo una pequeña parte de esa sangre. Partió de que el corazón da más de mil latidos en media hora y multiplicó. Le salían más de diez libras, en las medidas de su tiempo, una cantidad que la comida no puede aportar. En media hora, el corazón lanza más sangre de la que contiene el cuerpo entero.
Una arteria cortada enseñaba lo mismo. El chorro sale, según Harvey, «como si lo propulsara una jeringa», y toda la sangre se pierde en media hora o menos.
La sangre tenía que volver al corazón y repetir el camino. Harvey escribió que tiene «un movimiento, por así decir, en círculo».
El paso de las arterias a las venas no lo vio. Supuso que en brazos y piernas unas se unían directamente con otras, o que la sangre atravesaba huecos de la carne, que llamó poros.
El descubrimiento
- Qué
- La sangre circula: el corazón la impulsa por las arterias y vuelve por las venas
- Quién
- William Harvey, médico
- Cuándo
- 1628
- Dónde
- No consta
- Con qué
- Animales abiertos, una cinta atada al brazo y un cálculo de latidos y de sangre
- Dónde quedó escrito
- Exercitatio anatomica de motu cordis et sanguinis in animalibus
Qué se creía
Durante siglos se siguió la enseñanza de Galeno, un médico de la Antigüedad. La sangre se tenía por algo que el cuerpo gastaba y reponía comiendo: se formaba con la comida digerida y se consumía. No daba vueltas, sino que iba y venía por los mismos conductos.
Del corazón se pensaba que servía sobre todo para dar calor. Según Galeno, la sangre pasaba de su lado derecho al izquierdo por agujeros que no se veían en la pared que los separa.
Por qué importa
Con Harvey, el corazón pasó a verse como una bomba que empuja la sangre por un circuito. Antes se entendía como un órgano que la aspiraba.
Harvey había expuesto la idea en una lección doce años antes de imprimirla. Dejó escrito que temía ganarse enemigos, por el peso de la costumbre y de lo antiguo. El primer ataque impreso llegó pronto. Lo firmaba un médico al que Harvey acababa de examinar para darle licencia de ejercer.
Quien más se resistió fue un médico de París, que quiso conciliar la enseñanza de Galeno con la nueva. Harvey le respondió que el saber viene de los sentidos y de abrir cuerpos, no de las teorías. Comentó después que ningún hombre de más de cuarenta años había aceptado su idea. Aun así, vio crecer la aceptación antes de morir.
Faltaba ver el paso entre arterias y venas. Lo vio el italiano Malpighi, ya muerto Harvey, al mirar con microscopio el pulmón de una rana. Eran los capilares: conductos pequeños que unen las arterias con las venas.
Quién era
Harvey era inglés y fue a estudiar medicina a Padua, en Italia. Su maestro allí era Fabricio, que había observado las válvulas de las venas. Con él empezó Harvey a interesarse por ellas.
Ya con el título, volvió a Inglaterra. Fue médico de un hospital y, más tarde, médico de dos reyes. Miró el corazón en animales muy distintos, y lo hizo también mientras latía. Presentó sus descubrimientos en una lección y siguió años sin llevarlos a la imprenta. El libro donde por fin los contó está escrito en latín.
Qué se sabe hoy
Al circuito de Harvey le faltaba una pieza, y hoy se conoce: los capilares unen las arterias con las venas y cierran el recorrido. Harvey había supuesto esa unión sin verla.
Otras dos cosas las comprobó él mismo, según un repaso moderno de su trabajo. Al mirar el corazón de animales vivos, vio que sus dos cámaras se contraen a la vez. Al abrir la pared que las separa, no encontró ningún orificio.
Lo que se discute
El paso de la sangre por el pulmón lo habían descrito otros antes, uno de ellos siglos atrás. Harvey no cita a los más antiguos y, según un estudio moderno, no llegó a conocerlos. Tampoco consta cuándo llegó a su idea: ya figura en las notas de aquella primera lección. El mismo estudio sostiene que la palabra «capilares» está en el texto latino de Harvey y que se tradujo mal.
Antes y después
- 1574Fabricio, después maestro de Harvey en Padua, observa las válvulas de las venas.
- 1616Harvey anota en sus apuntes de lección que la sangre se mueve en círculo por el latido.
- 1628Sale en Fráncfort el libro de Harvey sobre el movimiento del corazón y de la sangre.
- 1630Primrose publica el primer ataque contra el libro de Harvey.
- 1661Malpighi ve con microscopio los capilares en el pulmón de una rana.
Fuentes
- Harvey W. On the Motion of the Heart and Blood in Animals (Exercitatio anatomica de motu cordis et sanguinis in animalibus) [Internet]. Internet Archive; 1889 [consultado el 2026-10-08]. Disponible en: https://archive.org/details/onmotionofheartb00harv
- Ribatti D. William Harvey and the discovery of the circulation of the blood. Journal of Angiogenesis Research. 2009. doi:10.1186/2040-2384-1-3 PMID: 19946411
- Auffray C, Noble D. Origins of Systems Biology in William Harvey's Masterpiece on the Movement of the Heart and the Blood in Animals. International Journal of Molecular Sciences. 2009. doi:10.3390/ijms10041658 PMID: 19468331
- Rolleston H. Harvey's Predecessors and Contemporaries [Internet]. Annals of Medical History (vía PubMed Central); 1928 [consultado el 2026-10-08]. Disponible en: https://europepmc.org/article/PMC/PMC7940067