En la sequía de 2022, las hayas de un bosque suizo sacaron agua de más hondo y mantuvieron mejor su reserva que los abetos
En el verano de 2022, el bosque suizo de Lägeren tuvo el suelo más seco desde 2004. Las hayas y los arces tomaron agua de capas hondas y recargaron mejor el agua del tronco que las piceas y los abetos. Todos se recuperaron al volver la lluvia.
El tronco de un árbol funciona un poco como la batería de un móvil. De día se gasta, porque las hojas pierden agua y tiran de la que guarda la madera. De noche se recarga con la que suben las raíces.
Un equipo de la ETH de Zúrich, con colegas de la India, Granada y Toronto, siguió esa recarga en el bosque suizo de Lägeren. Fue en el verano de 2022, con el suelo y el aire secos a la vez, lo que se llama sequía combinada. Las hayas siguieron recargando de noche más agua de la que gastaban de día. Los arces quedaron en empate. Las piceas y los abetos, de media, gastaron más de lo que recargaban.
Tras las lluvias de agosto, las cuatro especies volvieron a recargar como antes.
Las hayas y los arces bebían de más hondo
En Lägeren, un bosque de montaña, domina el haya. El equipo midió allí cuatro especies antes, durante y después de la sequía. Unos medidores del grosor del tronco registraron cuánta agua perdía de día, porque se encoge, y cuánta recuperaba de noche.
El origen de esa agua se supo por su huella química. El agua tiene versiones más pesadas y otras más ligeras, los isótopos. Su mezcla cambia de una capa del suelo a otra. Al comparar la del suelo con la del agua que circula por el árbol, se ve de qué capa bebe cada árbol.
Durante la sequía, el haya tomó cerca de la mitad de su agua de la capa más honda, a más de setenta centímetros. Las piceas y los abetos, que son coníferas, siguieron tomando más agua de la capa de arriba que de las hondas.
El equipo relaciona las dos medidas: las especies que llegaban al agua honda mantuvieron la recarga. La del haya, aun así, bajó respecto a las semanas previas. Es su interpretación, con cuatro especies de un bosque.
El 4 de agosto fue el día más caluroso en 19 años de registro, y las cuatro especies, hayas incluidas, perdieron más agua de la que recuperaron.
Ficha del estudio
- Qué
- Cómo respondieron al agua escasa cuatro especies de árboles y el bosque entero durante la sequía del verano de 2022, y si se recuperaron después
- En quién
- Haya (Fagus sylvatica), arce, picea y abeto del bosque mixto de montaña de Lägeren, en Suiza
- Cómo
- Medidas del grosor del tronco para la recarga nocturna, isótopos del agua en suelo y en el árbol para la profundidad de captación, medidas en hoja y una torre que registra el agua que el bosque devuelve al aire
- Cuántos
- Cuatro especies en tres periodos del verano de 2022 (antes, durante y después de la sequía), con un registro del bosque de 19 años (2004-2022)
- Dónde
- New Phytologist, 4 de septiembre de 2026
- Autores
- Shekhar, Gilgen, Ackermann y otros 17 autores
- Leído
- El artículo completo, en abierto. Ir al artículo
Gráfico
Recarga nocturna del tronco durante la sequía, por especie
En lo peor de la sequía, el bosque llegó a soltar al aire menos de la mitad del agua habitual
Un bosque devuelve agua al aire. Es la evapotranspiración, y en Lägeren se mide desde 2004. En el pico de julio, esa agua devuelta cayó a menos de la mitad de lo normal. El análisis del equipo señala al suelo seco como causa principal, por delante del aire seco.
El equipo cree que el agua que el bosque seguía soltando salía sobre todo de las hayas y los arces. De ahí sale su conclusión: la respuesta de un bosque a la sequía depende de cómo maneja el agua cada una de sus especies. Lo proponen como base para evaluar qué bosques son más vulnerables a sequías de este tipo.
En septiembre el bosque devolvía al aire tanta agua como un año normal. Las medidas en las hojas de las cuatro especies volvieron a valores de años sin sequía. En Lägeren no hubo hayas muertas ni hojas caídas antes de tiempo, como las que otros estudios vieron en la sequía de 2018.
El estudio cubre un bosque y un solo verano
No se vieron secuelas en las semanas siguientes. El trabajo no sigue a los árboles en años posteriores.
Las hojas se midieron a entre ocho y diez metros de altura. Las de lo alto de la copa pudieron sufrir más de lo observado.
El equipo advierte de que sequías más intensas podrían llevar a estos árboles a su límite.
Línea de tiempo
El verano de 2022 en el bosque de Lägeren
- Mediados de mayoEl suelo empieza a secarseLa sequía del suelo arranca pronto y se intensifica en julio, con poca lluvia y aire cada vez más seco.
- 1 de junio a 13 de julioAntesPrimer periodo de medidas: los troncos de las cuatro especies recuperan de noche, de media, más agua de la que pierden de día.
- 14 de julio a 4 de agostoSequíaSegundo periodo. El 4 de agosto es el día más extremo, con el suelo más seco del registro.
- 5 de agostoLluvia fuerteEl aire vuelve a valores normales y el suelo apenas se recupera.
- Tercera semana de agostoEl suelo se recuperaTras varias lluvias, el agua del suelo vuelve a su media de largo plazo.
- SeptiembreEl bosque se recuperaEl agua que el bosque devuelve al aire vuelve a su media de largo plazo.
Lo que muestra el estudio
- El suelo seco se notó con claridad en las hojas de picea y abeto, y no en las de haya y arce.
- El haya fue la especie con las hojas más faltas de agua el 4 de agosto y la que más tardó en recuperarse, aunque acabó la temporada en valores de años sin sequía.
- A finales de septiembre, las cuatro especies volvían a tomar el agua sobre todo de las capas superficial e intermedia del suelo.
Lo que queda por saber
- Si la sequía de 2022 dejó huella en los árboles años después.
- Si el haya tiene más raíces finas en profundidad que las coníferas: se plantea, pero no se midió.
- Cómo quedaron las hojas de lo más alto de la copa, sin medir.
- Qué pasaría aquí con una sequía más dura que la de 2022.
Términos
Cifras
- 4 de agosto de 2022: 33,5 °C, la temperatura más alta en 19 años de registro (2004-2022). El suelo, a 20 cm, tenía 0,11 m³ de agua por m³, el valor más bajo del registro.
- Recarga del tronco durante la sequía (agua recuperada de noche por cada unidad perdida de día): haya, unas 1,5; arce, alrededor de 1; abeto, 0,93; picea, 0,75. Antes de la sequía, la media de las cuatro especies era 1,3 y la del haya superaba 2,5.
- Agua tomada a más de 70 cm durante la sequía: cerca del 50 % en el haya y entre el 35 y el 50 % en haya y arce, frente a menos del 25 % en las coníferas, que sacaban alrededor del 45 % de los primeros 30 cm.
- Evapotranspiración del bosque: caída de hasta más del 50 % frente a la media de 2004-2021 en lo peor de la sequía; recuperación completa en septiembre, con una semana de retraso respecto al suelo.
Datos obtenidos en condiciones controladas de laboratorio; no son pautas ni recomendaciones aplicables fuera del laboratorio.
Fuentes
- Shekhar A, Gilgen AK, Ackermann A, Scapucci L, Aranda-Barranco S, Bolshakova A, et al. Forest under stress: responses and recovery of water relations across scales during the compound drought in summer 2022. New Phytologist. 2026-09-04;252(3). doi:10.1111/nph.71516 PMID: 42698125Licencia: CC BY