En una frase
La selección natural es la supervivencia y la reproducción desigual de los distintos fenotipos de una población. Fenotipo es el conjunto de rasgos observables de un ser vivo: su color, su tamaño, su resistencia a una enfermedad.
Charles Darwin y Alfred Russel Wallace presentaron la idea juntos en 1858. Darwin la desarrolló un año después en El origen de las especies.
Cómo funciona
Darwin partió de una observación de Thomas Malthus. En 1798, Malthus señaló que una población sin freno crece de forma exponencial, mientras que el alimento solo aumenta de forma aritmética. Nacen más individuos de los que el entorno puede sostener. Darwin llamó a esa competencia «lucha por la existencia».
A partir de ahí, la selección natural necesita que se cumplan tres condiciones:
- Variación. Los individuos no son idénticos. El rasgo en cuestión cambia de uno a otro.
- Herencia. Ese rasgo pasa de padres a hijos.
- Consecuencias. La diferencia en el rasgo produce diferencias en la supervivencia o en el número de descendientes.
Si se dan las tres, el resultado es casi aritmético. Los individuos con el rasgo ventajoso dejan más hijos, esos hijos heredan el rasgo y, generación tras generación, el rasgo se extiende.
La medida de esa ventaja se llama aptitud (en inglés, fitness). Es relativa: compara cuánto se reproduce un individuo frente a los demás de su especie.
Nadie dirige el proceso. Esa es la diferencia con la selección artificial, en la que el ser humano interviene a propósito para mejorar los rasgos de animales o plantas.
La selección no siempre empuja en la misma dirección. Se distinguen varios tipos según qué individuos sobreviven: estabilizadora, direccional, disruptiva y sexual (algunos autores agrupan solo tres). La selección sexual tiene dos caras. En la intrasexual compiten individuos del mismo sexo, como los ciervos que pelean con sus cuernas. En la intersexual, un sexo elige pareja y con ello controla quién se reproduce. El plumaje del pavo real macho es el caso clásico.
En el siglo XX, Ronald Fisher, J. B. S. Haldane y Sewall Wright reformularon la idea en términos genéticos y fundaron la genética de poblaciones. Fisher publicó The Genetical Theory of Natural Selection en 1930.