Fondo · Antigüedad
Ateneo de Náucratis y el banquete que llegó abreviado
Los Deipnosofistas de Ateneo son un banquete de eruditos en quince libros. Su editor, Georg Kaibel, sostuvo que Macrobio copió de ellos hasta los personajes y que el texto conservado pasó antes por las manos de un abreviador anónimo.
Unos comensales conversan en un banquete. Uno es Cinulco. Otro es Larensio. Así se arma el diálogo de los Deipnosofistas de Ateneo de Náucratis, una obra en quince libros que reúne materiales que su autor había tomado de otros escritores y los pone en boca de personajes inventados.
Más tarde, Macrobio escribió en latín otro banquete, las Saturnales, con sus propios personajes: Evangelo y Vetio Pretextato.
El parecido no es casual. Eso es lo que defendió el filólogo Georg Kaibel en el prefacio latino de su edición del texto griego.
El hecho
G. Wissowa había negado que Macrobio dependiera de Ateneo. Kaibel le dio la vuelta con un método concreto: poner pasajes paralelos uno junto a otro, en griego y en latín. Compara Ateneo V 188b-e con Saturnales II 1,2-6, y Ateneo XI 505f con Saturnales I 1,5.
Su conclusión cabe en una frase del prefacio: lo enseñan la forma entera de las Saturnales, la disposición del diálogo, muy semejante, y la gran semejanza de los argumentos dentro de tanta variedad («docet universa Saturnaliorum forma, docet ratio et dispositio dialogi simillima, docet argumentorum in tanta varietate tanta similitudo»).
Kaibel va un paso más allá. Según él, Macrobio no tomó solo lo que Ateneo había buscado en otros autores, sino también lo que Ateneo había inventado por su cuenta. Las pruebas son dos retratos: Evangelo frente a Cinulco (Macrobio I 1,2) y Vetio Pretextato frente a Larensio (Macrobio I 7,11; Ateneo p. 2c).
La segunda tesis afecta al propio texto. Analizando pasajes del libro XIV y cotejándolos con el códice Marciano que usó el autor de la epítome del siglo XI, Kaibel concluye que entre Ateneo y ese epitomador medió una tercera mano. Esa persona abrevió y reorganizó la obra completa, y a ella se debe el proemio transmitido. «No puede llamarse con otro nombre que epitomador», escribe.
Por qué importa
El argumento de Kaibel cambió dos cosas en el estudio de Ateneo.
La primera es la relación con Macrobio. Frente a la negativa de Wissowa, las Saturnales pasan a leerse como una obra que imita a los Deipnosofistas en la forma del diálogo y en sus personajes.
La segunda toca a quien abre hoy a Ateneo. Si Kaibel tiene razón, lo que se lee no es el banquete tal como salió de su autor, sino una versión abreviada y reordenada por un intermediario anterior al siglo XI. Las primeras páginas, el proemio, serían de ese intermediario y no de Ateneo.
Lo que queda abierto
Queda por ver si Eliano también leyó a Ateneo. Perizonius lo había propuesto, y Kaibel se muestra cauto: teme que en ese punto se equivocara («de Aeliano magno opere vereor ne erraverit Perizonius»). La dependencia que da por probada para Macrobio no la extiende a Eliano.
Lecturas
- The Deipnosophists; or, Banquet of the learned, of Athenaeus. Literally translated by C.D. Yonge, B.A. With an appendix of poetical fragments, rendered into English verse by various authors, and a general index. Edición digitalizada en Internet Archive, de dominio público.
- Athenaei Navcratitae Dipnosophistarvm libri 15, recensvit Georgivs Kaibel. Edición digitalizada en Internet Archive, de dominio público.
Referencias
- Ateneo de Náucratis, ed. Georg Kaibel. Athenaei Navcratitae Dipnosophistarvm libri 15, recensvit Georgivs Kaibel. Internet Archive.
- Ateneo de Náucratis, trad. C. D. Yonge. The Deipnosophists; or, Banquet of the learned, of Athenaeus. Literally translated by C.D. Yonge, B.A. Internet Archive.