Antigüedad · Estrabón, «Geografía»
Un arpón del Estrecho de Mesina para leer a Homero
En Escileo, junto al Estrecho de Mesina, el pez espada se cazaba con un arpón de punta suelta atada a una cuerda larga. Polibio vio en esa pesca la huella de la Escila de Homero, y Estrabón recogió el argumento en su «Geografía» frente al escepticismo de Eratóstenes.
La pregunta era antigua y parecía insoluble: ¿navegó Odiseo por mares reales o por mares inventados? Eratóstenes tenía la respuesta preparada. El escenario de esas andanzas aparecería, decía, el día que alguien encontrara al zapatero que cosió el saco de los vientos.
Polibio no se conformó con la broma. Buscó algo que se pudiera comprobar fuera del poema. Lo encontró en una pesca.
Estrabón, al escribir su «Geografía», transcribe el razonamiento de Polibio y lo da por mejor que la burla de Eratóstenes. El pasaje vale hoy por otra cosa: guarda una descripción precisa de cómo se cazaba un pez y de quién se come a quién en un estrecho.
El hecho
En la «Geografía», Estrabón cita a Polibio sobre los pescadores de Escileo, en el estrecho entre Italia y Sicilia. Su presa son los «galeotes», el pez espada. El arpón tiene la punta con garfio y unida al asta a propósito de forma floja, y de ella sale una cuerda larga. La punta queda clavada en el animal; el asta se suelta.
Otra traducción de la misma obra añade un detalle de ingeniería: el asta se hacía de roble y pino ensamblados. El roble, más pesado, se hunde y obliga al otro extremo a subir, de modo que el asta queda a flote y se recupera con facilidad.
El texto recoge también una observación sobre los atunes. Los que nadan pegados a la costa italiana y no consiguen pasar a Sicilia caen presa de animales marinos mayores: delfines, perros de mar y cetáceos en general. Polibio lo compara con la crecida del Nilo y con los incendios de bosque. En los tres casos los animales que huyen del agua o del fuego se agrupan y terminan comidos por otros más fuertes.
De ahí sale la conclusión. La caza que Homero atribuye a Escila coincide con la que se practica en Escileo; por tanto, según Homero, las andanzas de Odiseo transcurrieron cerca de Sicilia. Polibio la presenta como conjetura. Con el mismo método sostiene que lo que se sabe de Meninx concuerda con lo que Homero cuenta de los Lotófagos.
El análisis no es ingenuo con el poema. Cuando Homero dice que Caribdis vomita el agua «tres veces» al día y no dos, el texto lo atribuye a un error de copista o a un error de hecho. Y Estrabón recoge otra idea de Polibio: Eolo, Dánao o Atreo habrían sido adivinos que llegaron a reyes por descubrir algo útil, como los dioses alcanzaron sus honores.
Por qué importa
Frente a Eratóstenes, que pedía no buscar historia en Homero, el pasaje opone un método: contrastar el relato con una práctica que cualquiera podía ver en el Estrecho. La prueba ya no sale del verso, sale del arpón.
Para las ciencias de la vida queda un registro temprano de dos cosas. Una técnica de pesca descrita pieza a pieza. Y una regla de depredación enunciada con ejemplos de mar, de río y de tierra: el animal acorralado que escapa de un peligro cae en otro.
Lo que queda abierto
Queda por ver cuánto pesa la coincidencia entre la caza de Escila y la de Escileo como prueba geográfica. El propio Polibio la llama conjetura, y el texto admite que la licencia poética mezcla historia, composición retórica y mito; no ofrece un criterio para separar cada parte en el caso de Odiseo.
Lecturas
- The geography of Strabo. With an English translation by Horace Leonard Jones. Based in part upon the unfinished version of John Robert Sitlington Sterrett. Edición digitalizada en Internet Archive, de dominio público.
- The geography of Strabo. Edición digitalizada en Internet Archive, de dominio público.
Referencias
- Estrabón, trad. Horace Leonard Jones. The geography of Strabo. With an English translation by Horace Leonard Jones. Based in part upon the unfinished version of John Robert Sitlington Sterrett. Internet Archive.Dominio público
- Estrabón. The geography of Strabo. Internet Archive.Dominio público