Fondo · Antigüedad

Escribonio Largo, un recetario romano y la planta que Cirene perdió

Un libro de fórmulas médicas del siglo I recoge cáusticos, cataplasmas y lavados. Algunos llevan el nombre de quien los usaba. Siglos después, un comentarista partió de él para preguntarse si el laserpicio de Cirene, dado por extinto, podía recuperarse.

Hacia el séptimo día, las hemorroides caen sin gran dolor. Eso promete una receta de Escribonio Largo, médico romano del siglo I d. C. El mismo preparado, según su texto, retira cualquier carne que crece de más o sobresale, en cualquier parte del cuerpo, «sine magno morsu»: sin gran mordedura.

El libro es eso. Fórmulas.

Para el testículo inflamado, bayas de ciprés cocidas en vino, o habas cocidas con mucho comino, o pasas machacadas con comino. Para la inflamación y el dolor del pene, lentejas cocidas en agua, trituradas y mezcladas con aceite rosado. Para el recto que se sale, lavados repetidos con vino caliente, con verbena o con lejía de ceniza, y luego unción con pez líquida y cedria.

Una receta con firma

Algunas fórmulas llevan nombre propio. En la edición de Jean Ruel (Ioannes Ruellius), impresa en el siglo XVI y presentada en su portada como nunca antes impresa, Escribonio atribuye al cirujano Trifón un remedio para contener la carne que sobresale: flor de cobre quemada, chalcitis quemada, misy quemado y vinagre fuerte.

El texto lo llama acre y dice que forma una costra «quasi cauterium», como la de un cauterio. Es una receta de quemar sin hierro.

Un siglo después, Johannes Rhodius volvió a editar el recetario y lo cargó de notas. Una de ellas se detiene en el laserpicio. Explica que su jugo se llamó primero Syrpicium porque mana como leche, y que el uso acabó convirtiendo el nombre en laser. Cita a Catulo, que sitúa la planta en Cirene, entre el oráculo de Júpiter Amón y el sepulcro del viejo Bato.

Luego llama a Plinio como testigo: el laserpicio cirenaico genuino se había extinguido (libro XXII, capítulo XXIII). En tiempos de Plinio, añade, el laser sirio era el más usado, el pártico era peor y el de Media superaba a ambos. Para el sagapeno, resina de una ferulácea de Media, recurre a Dioscórides: un líquido caliente, de partes finas y que limpia.

Faltaba la planta. Rhodius aporta dos pistas. Una moneda de plata cirenaica antigua, reproducida por John Parkinson en el apéndice de su Theatrum Botanicum, muestra su tallo. Y el viajero Pietro della Valle, tras una larga estancia en Persia, trajo de la corte de Isfahán la raíz de una ferulácea mayor que un pulgar, de hojas negras y olor muy agradable, propuesta como el laser cirenaico recuperado.

Las notas tocan otros terrenos. Rhodius señala, citando a Festo, que los médicos antiguos tenían por más propicio el número impar, y que de ahí venía la cuenta de los días en las fiebres. Y enfrenta autoridades: Galeno dice que el jugo de ciclamen purga, mientras que Dioscórides afirma que devuelve a su sitio el recto prolapsado.

Por qué importa

En la edición de Rhodius aparece, por primera vez articulada, una cadena de testimonios sobre el laserpicio: un poeta, Catulo; dos naturalistas, Plinio y Dioscórides; Solino; una moneda de Cirene; y el relato de un viajero desde Persia.

Con esa cadena, un nombre en una receta deja de ser solo un ingrediente. Se convierte en una pregunta: qué planta era, por qué desapareció de Cirene, si había sobrevivido en otro lugar. El recetario de Escribonio sirvió de punto de partida para cruzar fuentes literarias, numismáticas y de viaje en torno a una sola especie.

Lo que queda abierto

Queda por ver si la raíz que Pietro della Valle trajo de Isfahán era de verdad el laser cirenaico. Rhodius apoya la identificación en un único relato de viajero y en el tallo de una moneda, sin comparar las plantas entre sí. Tampoco se sabe si los remedios de Escribonio, como el cáustico de Trifón, hacían lo que prometen. Son prácticas romanas sin registro de pacientes ni seguimiento.

Cifras

  • Hacia el séptimo día caen las hemorroides con el remedio descrito por Escribonio [2].
  • Libro XXII, capítulo XXIII de Plinio: lugar que el comentario cita para la extinción del laserpicio cirenaico y la jerarquía de los laseres sirio, pártico y de Media [1].
  • Mayor que un pulgar: tamaño de la raíz traída de Isfahán por Pietro della Valle [1].

Referencias

  1. Escribonio Largo, Johannes Rhodius (ed.). Scriboni Largi Compositiones Medicae. Johannes Rhodius recensuit, Notis illustravit, Lexicon scribonianum adjecit. Internet Archive; siglo XVII.
  2. Escribonio Largo, Ioannes Ruellius (ed.). Scribonii Largi De compositione medicamentorum liber vnus, antehac nusquam excusus, Ioanne Ruellio .. castigatore .. Internet Archive; siglo XVI.

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